tienta

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tienta

1. s. f. TAUROMAQUIA Operación de tentar a los becerros con la garrocha para probar si tienen la bravura necesaria para ser criados como toros de lidia.
2. MEDICINA Instrumento usado para explorar cavidades y conductos naturales o la profundidad y dirección de las heridas.
3. Astucia en la averiguación de una cosa vete con tienta o sospechará de ti. sagacidad
4. CONSTRUCCIÓN Barra metálica con la que se explora la calidad de la tierra en que se va a edificar. tientaguja
5. a tientas loc. adv. 1. Tocando las cosas: se fue la luz y llegué a tientas hasta la puerta.2. Con duda, vacilación o incertidumbre: contesté a tientas y gané el premio .

tienta

 
f. Operación en que se prueba la bravura de los becerros.
Sagacidad o arte para averiguar una cosa.
A tientas. loc. adv. A tiento.
med. Instrumento para explorar conductos y cavidades naturales, o la profundidad y dirección de las heridas.
Sinónimos

tienta

sustantivo femenino
sonda, catéter.
Tienta se trata del instrumento quirúrgico utilizado para explorar cavidades.
Traducciones

tienta

probe

tienta

SF
1. a tientasgropingly, blindly
andar a tientasto grope one's way along, feel one's way (fig) → to feel one's way
buscar algo a tientasto grope around for sth
decir algo a tientasto throw out a remark at random, say sth to see what effect it has
2. (Taur) → trial, test
3. (Med) → probe
Ejemplos ?
Subimos a tientas la escalera que temblaba bajo nuestros pasos: Ya en lo alto, el exclaustrado llamó tirando de la cadena que colgaba a un lado de la puerta, y allá dentro bailoteó una esquila clueca.
Tal era la inclemencia de la noche, que sin detenerme a meditarlo, resolví entrar, y gané a tientas la escalera, mientras el galgo preso en la cuadra se desataba en ladridos haciendo sonar los hierros de la cadena.
Que se diga que si no tuviera huesos ni nervios y otras cosas parecidas no podría hacer lo que juzgara a propósito, pase; pero decir que estos huesos y estos nervios son la causa de lo que hago y no la elección de lo que es mejor y que para esto me sirvo de mi inteligencia, es el mayor de los absurdos; porque es no saber hacer la diferencia de que una es la causa y otra la cosa, sin la cual la causa jamás sería causa; y, no obstante, es esta otra cosa la que el pueblo, que siempre va a tientas, como en las más espesas tinieblas, toma por la verdadera causa y se engaña a sí mismo dándole dicho nombre.
¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida, con el alma a tientas, con la fe perdida, llenos de congojas y faltos de sol, por advenedizas almas de manga ancha, que ridiculizan el ser de la Mancha, el ser generoso y el ser español!
No fue él, no fue su razón; fue el puro instinto el que guió su mano derecha en busca del cuchillo oculto en el pecho. Y mientras la Loba reía con torpes carcajadas del espectáculo del cura sacando la lengua, a tientas la mano impulsó el arma.
deshora de una noche, Y a la entrada de una calle, Nublada y oscura aquélla, Ésta solitaria y grande, Aquélla escasa de luces, Y ésta escasa de habitantes, Pues que sólo entre un convento Y un caserón viejo se abre, Venía sobre un caballo Un hombre, que a tientas sabe, Sin duda, el sitio que pisa, Pues va sin ver adelante.
Salió cautelosa y tímida de su celdilla temblando, a todas partes mirando, y a tientas guiando el pie; mas ya en la lucha postrera, próxima a colmar su falta, siente que el pesar la asalta y que renace su fe.
Pues nada; él se da tal maña en arreglarlo y cuidarlo, que suena que es una maravilla... Como que lo conoce de tal modo, que a tientas...
Ya de pie, y cerciorándose a tientas de que el arma estaba preparada, dio un paso hacía delante, alargó el cuello por encima de los arbustos para dominar el remanso, y tendió la ballesta, tendió la vista buscando el objeto que había de herir, se escapó de sus labios un imperceptible e involuntario grito de asombro.
No es el recatado paso de quien, caminando a tientas, con taimadas intenciones furtivamente penetra: no es de cobarde enemigo la desconcertada huella que al mismo tiempo que avanza preparada a huir se acerca: no son los pies de un ladrón que aunque adelantan recelan, sino la planta segura de quien francamente llega.
Mejor nos estamos a oscuras; de esta manera Dios sabe lo que uno puede topar a tientas; vez hay que se anda uno a buscar tal cosa, y se encuentra debajo de la mano tal otra que no había visto.
con planta perdida mide toda la estancia que ocupa, todas las paredes toca, todos los trechos calcula. Dió al fin con un picaporte: álzale con tiento, empuja, cede la puerta, y a tientas pasa el dintel, y ¡oh ventura!