tibio-

tibio-

pref. Componente de palabra procedente del lat. tibia, que significa tibia tibiofemoral.

tibio-

 
Prefijo procedente de tibia. Denota relación con este hueso.
Ejemplos ?
La noche estaba obscura, el aire era tibio, y hasta el joven llegaba el aroma de las flores que adornaban los balcones de la vivienda de su vecina.
Yacía, tibio aun, el cadáver en el dormitorio, del que cuidaban, en una habitación vecina, dos mujeres abrumadas de sueño y de cansancio, cuando se les apareció un franciscano, con capucha calada y brazos cruzados sobre el pecho, quien las dijo:—" Hermanitas, ya queda amortajado el difunto".
Sus rimas tenían todo el atractivo de la adolescencia, todo el tibio perfume de la juventud que aún no ha sido combatida por el huracán de las pasiones ni apurado la hiel de los desengaños y del infortunio.
Sólo buscaba mi pasión erguida acurrucarse en un suspiro tibio donde su escándalo de resoplidos tersos me refrescara el nardo que en mi alta aurora bullía delirios.
Apenas aquellos compañeros lo vieron, sintieron al instante un suave y tibio viento que los envolvía y las cañas que utilizaban para mover las pinturas, despidieron una encantadora música, como CHIRIMÍAS, flautas de carrizo.
Tranquilizado, volvió junto a ellos, se sentaron alrededor del fuego y empezó a hablar de la siguiente manera: «El tibio sol del otoño se levantaba sobre la niebla azul que cubría los valles cercanos a mi castillo.
Conque, me puse en pie, me cepillé la ropa y fui a ver al tío Ilyá Fedoséievich. II Serían las seis de la tarde aproximadamente. Hacía un tiempo tibio, suave, algo nublado... Muy buen tiempo, en fin.
Una plegaria, un solo acento tuyo, hará que gocen pasajero alivio, y que de luz celeste un rayo tibio logre a su oscura estancia penetrar; que el atormentador remordimiento una tregua a sus víctimas conceda, y del aire, y el agua, y la arboleda, oigan el apacible susurrar.
Un tibio añico de alboradas idas nos amortaja las veredas fatuas que pretendieron construir guadañas para atajar la mortandad de espigas.
El tibio aposento con su alfombra discreta, sus adornos juguetones y su luz tranquila parecía muy a propósito para las intimidades de la pasión.
Un sudor frío le moja las sienes, el cansancio la dobla, y en la claridad fría y difusa del amanecer que se filtra por los cristales y va atenuando, atenuando la luz tibia de la lámpara que alumbró la velada pensativa, siente un escalofrío que la obliga a levantarse, a absorber dos cucharadas de jarabe de opio para conciliar el sueño por una hora y a amontonar sobre el catre de bronce dorado los blandos edredones forrados en suave seda, para devolverle calor a su cuerpecito endeble, minado por la tisis, que dormirá ahora, en el tibio nido por breve espacio, y para siempre, dentro de unos meses, en el fondo de la tumba, bajo el césped húmedo del cementerio!...
Cuando estuvo cansado, se quedó parado; aspiró el aire tibio de un hermoso día de primavera; y como su satisfacción fuese grande porque no trabajaba y era completamente dueño de sus acciones, pues podía ir, venir, correr, saltar, tenderse al sol; en una palabra, hacer lo que mejor le acomodara, expresó su satisfacción dando desaforados ladridos.