tibio


También se encuentra en: Sinónimos.

tibio, a

(Del lat. tepidus.)
1. adj. Que no está ni frío ni caliente el agua del baño ha de estar tibia. templado
2. Que es poco afectuoso o apasionado. indiferente
3. ponerse una persona tibia coloquial 1. Darse un hartazgo, de comida o de bebida: pilló el ponche y se puso tibio.2. Mancharse o ensuciarse mucho: el niño se ha puesto tibio jugando con el barro.
4. poner tibia a una persona coloquial Insultarla o hablar muy de ella en cuanto se fue, la pusieron tibia. poner verde a una persona

tibio, -bia

 
adj. Templado, entre caliente y frío.
fig.Flojo, descuidado, poco fervoroso.

tibio, -bia

('tiβjo, -βja)
abreviación
1. que no está frío ni caliente La sopa está tibia.
2. persona que se comporta de manera indiferente Nuestro jefe es una persona tibia y no sabe tomar decisiones a tiempo.
Sinónimos

tibio

, tibia
adjetivo
2 indiferente, apático, insensible, desapasionado, frío.
Se aplican a las personas, así como a sus comportamientos, actitudes, ideas, etc.

tibio:

indiferentetemplado,
Traducciones

tibio

lauwarm

tibio

tiède

tibio

tiepido

tibio

vlažný

tibio

lunken

tibio

haalea

tibio

mlak

tibio

なまぬるい

tibio

미지근한

tibio

lauw

tibio

lunken

tibio

letni

tibio

morno

tibio

ljummen

tibio

อุ่น

tibio

ılık

tibio

âm ấm

tibio

ADJ
1. [comida, líquido] → lukewarm, tepid
2. [creencia] → half-hearted; [persona] → lukewarm; [recibimiento] → cool, unenthusiastic
estar tibio con algnto be cool to sb, behave distantly towards sb
poner tibio a algn (= insultar) → to hurl abuse at sb, give sb a verbal battering; (por detrás) → to say dreadful things about sb
3. (CAm, Caribe) (= enfadado) → cross, angry

tibio-a

a. tepid, lukewarm.

tibio -bia

adj lukewarm, slightly warm
Ejemplos ?
Tranquilizado, volvió junto a ellos, se sentaron alrededor del fuego y empezó a hablar de la siguiente manera: «El tibio sol del otoño se levantaba sobre la niebla azul que cubría los valles cercanos a mi castillo.
Toqué ligeramente su brazo; estaba frío, pero no más frío que su mano el día en que rozó la mía en el eco de la iglesia. lncliné de nuevo mi rostro sobre el suyo derramando en sus mejillas el tibio rocío de mis lágrimas.
La revolución emplea sin miedo este lenguaje, porque el decreto de emancipar de una vez a Cuba de la ineptitud y corrupción irremediables del gobierno de España, y abrirla franca para todos los hombres al mundo nuevo, es tan terminante como la voluntad de mirar como a cubanos, sin tibio corazón ni amargas memorias, a los españoles que por su pasión de libertad ayuden a conquistarla en Cuba, y a los que con su respeto a la guerra de hoy rescaten la sangre que en la de ayer manó a sus golpes del pecho de sus hijos.
Apenas aquellos compañeros lo vieron, sintieron al instante un suave y tibio viento que los envolvía y las cañas que utilizaban para mover las pinturas, despidieron una encantadora música, como CHIRIMÍAS, flautas de carrizo.
La sombrilla, de seda de cuello de paloma, atravesada por el sol, iluminaba con reflejos móviles la piel blanca de su cara. Ella sonreía debajo del tibio calorcillo y se oían caer sobre el tenso muaré, una a una, las gotas de agua.
Y ya en todo el día no se apartaba de su ama, de la marquesa, en cuyas faldas fofas y muelles encontraba cobijo, cuyos brazos de alabastro la formaban como tibio y firme aro defensor, cuyos besos calentaban su hocico frío, sus ojos hermosos, destellantes de inteligencia...
Comía tortillas en las mesas de las granjas, metía su brazo en camas húmedas; recibía en la cara el chorro tibio de las sangrías, escuchaba estertores, examinaba palanganas, levantaba mucha ropa sucia; pero todas las noches encontraba un fuego vivo, la mesa servida, muebles cómodos, y una mujer bien arreglada, encantadora, oliendo a limpio, sin saber de dónde venía este olor a no ser que fuera su piel la que perfumaba su camisa.
Por eso cuando asoma bella en abril la verde primavera, y busca la paloma a la paloma fiel por compañera; cuando se abren en flor las secas ramas; cuando en el prado y en la parda loma, del sol naciente a las templadas llamas, dan las plantas al viento el suave aroma; cuando cada semilla germina oculta en la bañada tierra, y el nido la avecilla allá en el fondo de la selva encierra; cuando brota el retoño; cuando corre festiva los claros bosques la ufanada cierva, y, huésped del abril hasta el otoño, la codorniz esquiva viene a esconderse entre la fresca hierba, y la cabra lasciva busca las tiernas hojas del madroño, y el tibio ambiente nuestra fuerza enerva...
Era a principios de abril, cuando abren las primaveras; un aire tibio circulaba sobre los bancales labrados, y los jardines, como mujeres, parecían componerse para las fiestas de verano.
Por más que en Flores protestasen una porción de nobles sentimientos, y hasta el orgullo ofendido con el placer que sentía, antes de que la reflexión pudiera deshacer el encanto, el corazón le latió con fuerza; un sudorcillo tibio...
Cuando estuvo cansado, se quedó parado; aspiró el aire tibio de un hermoso día de primavera; y como su satisfacción fuese grande porque no trabajaba y era completamente dueño de sus acciones, pues podía ir, venir, correr, saltar, tenderse al sol; en una palabra, hacer lo que mejor le acomodara, expresó su satisfacción dando desaforados ladridos.
De ellos tras la partida, adalid, desde el vértice del Pelión adviene Quirón portando silvestres dones, pues cuantas llevan los llanos, las que la tésala orilla 280 en sus grandes montes cría, las flores que cerca de las ondas de un río pare el aura, fecunda del tibio Favonio, éstas, en indistintas coronitas trenzadas, trajo él mismo, con cuyo agradable olor acariciada la casa rió.