tibieza

tibieza

s. f. Calidad de tibio la tibieza del agua me conforta .

tibieza

 
f. Calidad de tibio.

tibieza

(ti'βjeθa)
sustantivo femenino
1. fríocaliente cualidad de lo que no está ni frío ni caliente Adoro la tibieza de las aguas de estas playas.
2. determinación poca decisión o radicalidad en las acciones tibieza de carácter
Traducciones

tibieza

Wärme

tibieza

chaleur

tibieza

warmte

tibieza

الدفء

tibieza

ciepło

tibieza

温暖

tibieza

溫暖

tibieza

teplo

tibieza

暖かさ

tibieza

värme

tibieza

SF
1. [de líquidos] → lukewarmness, tepidness
2. [de creencias] → half-heartedness; [de persona] → lukewarmness, lack of enthusiasm
Ejemplos ?
oportunamente, á fin de que se digne esforzar a las Superioridades que convenga y hasta el Supremo Congreso haciende ver la Injusta solicitud; al agravio que se le hace a la Provincia de Loja los perjuicios incalculables que resultaran a este comercio transcendental para toda la Provincia y últimamente que estando situados Machala, y Tumbes en el suelo de este Cantón, hay tradiciones que la primaria demarcación del antiguo gobierno declara pertenecer los referidos suelos, a éste Cantón, y por el transcurso del tiempo, o por tibieza de las autoridades antiguas se abocaron para si Guayaquil, y Piura, sin mas fundamento que una.
DOÑA MELCHORA No hay disculpas contra avisos de desengaños y enojos: Don Fernando, en vuestros ojos descuidados y remisos deletreo la tibieza que encubrís en lo interior; no vive en la lengua amor; los ojos le dan firmeza.
César que en la elocuencia, por causa de la grandeza de las cosas a que tenía que atender y por sus ocupaciones, hubiese hecho menos de lo que requería su divino ingenio, del mismo modo que a Bruto, a quien dejamos en su filosofía, pues que en sus oraciones es inferior a su fama, como lo confiesan hasta sus mismos admiradores, a no ser que alguno lea la de César en favor de Decio Samnita, o la de Bruto en favor del rey Deyotaro, y los demás en quienes se observa la misma lentitud y tibieza o admire alguno de sus versos, pues los hicieron y los entregaron en las bibliotecas, no mejor que Cicerón, pero con más facilidad, porque muy pocos saben que aquéllos los compusieron.
Viendo Mansvelt la tibieza de dicho gobernador y que de sí mismo no podía guardar lo que pretendía, se fue a Tortuga con el mismo intento, pero antes que ejecutase estas segundas determinaciones, la muerte le cortó los pasos de su forajida vida y quedó todo suspenso hasta la ocasión que contaré.
Deberá saber con exactitud el nombre de sus jefes inmediatos y estar capacitado para identificarlos adecuadamente 51 Artículo 51 No manifestará tibieza en el servicio, sentimiento de la fatiga que exige su obligación, ni desagrado por las condiciones que impone la vida militar.
señores Ministros: llevad a vuestras patrias nuestro saludo. En todo saludo duerme ennucleada por la tibieza de la cortesía, un sentir cordial de alegría y buen deseo.
Si nosotros hubiésemos enfrentado con tibieza o con indecisión, con falta de firmeza la crisis, yo estoy absolutamente convencido de que en este momento las condiciones de inflación, de desempleo, de crisis financiera, serían mucho más graves para el país.
Son testigos sus plazas, troles, cines y quebradas; de estos nacientes sentimientos, sublimes e inmaculados; que la tierna tibieza de la niñez, no sabe bien manejarlos.
Mas ya tu precepto grave Rompe mi silencio mudo; Que él solamente ser pudo De mi respeto la llave. Y aunque el amar tu belleza Es delito sin disculpa, Castíguense la culpa Primero que la tibieza.
Lo decimos con sentimiento: la señora Bravo no ha desempeñado su papel con fuego, y el señor Romea, a quien tantas veces hemos alabado, y a quien quisiéramos poder alabar siempre, ha hecho el de Azagra con tibieza.
La noble juventud se hace sorda, y corriendo afanosa tras de deleites frívolos, por encima de un hombro desdeñoso, envía una mirada de tibieza sobre las lágrimas de la patria.
Díjole cómo había fingido el cuento del cautiverio de Cornelio, por ver lo que ella sentía; advirtióle la tibieza y la malicia con que de Cornelio había hablado; todo lo cual fue víctima para el afligido corazón de Ricardo, el cual dijo a Mahamut:-Acuérdome, amigo Mahamut, de un cuento que me contó mi padre, que ya sabes cuán curioso fue, y oíste cuánta honra le hizo el Emperador Carlos Quinto, a quien siempre sirvió en honrosos cargos de la guerra.