teucro

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teucro, a

adj./ s. HISTORIA De Troya, antigua ciudad asiática.

teucro, -cra

 
adj.-s. Troyano.

Teucro

 
mit. Héroe homérico que es celebrado en la Ilíada como el mejor tirador de arco entre los griegos.
Sinónimos

teucro

, teucra
adjetivo y sustantivo
(persona) troyano.
Ejemplos ?
Pues harás que me malquiste con Hera cuando me zahiera con injuriosas palabras. Sin motivo me riñe siempre ante los inmortales dioses, porque dice que en las batallas favorezco a los teucros.
También los teucros se armaron dentro de la ciudad; y aunque eran menos, estaban dispuestos a combatir, obligados por la cruel necesidad de proteger a sus hijos y mujeres; abriéronse todas las puertas, salió el ejército de infantes y de los que peleaban en carros, y se produjo un gran tumulto.
¿No sabes que los teucros acampan en una eminencia de la llanura, cerca de las naves, y que solamente un corto espacio los separa de nosotros?
Este, no conociendo los oráculos de los dioses, construyó las naves bien proporcionadas de Alejandro, las cuales fueron la causa primera de todas las desgracias y un mal para los teucros y para él mismo.
En tanto el fuerte hijo de Menecio curaba, dentro de la tienda, la herida de Eurípilo, acometíanse confusamente argivos y teucros.
Alcanzarías gloria entre los teucros y te lo agradecerían todos, y particularmente el príncipe Alejandro; éste te haría espléndidos presentes, si viera que al beligero Menelao le subían a la triste pira, muerto por una de tus flechas.
La suerte de éstos bajó hasta llegar a la fértil tierra, mientras la de los teucros subía al cielo. Zeus, entonces, truena fuerte desde el Ida y envía una ardiente centella a los aqueos, quienes, al verla, se pasman, sobrecogidos de pálido temo.
Acomodados en aquel sitio, conversaban; y Néstor, caballero gerenio, comenzó a hablar diciendo: —¡Oh amigos! ¿No habrá nadie que, confiando en su ánimo audaz, vaya al campamento de los magnánimos teucros?
Pero cuando hubieron muerto los más valientes teucros, de los argivos, unos perecieron y otros se salvaron, la ciudad de Príamo fue destruida en el décimo año, y los argivos se embarcaron para regresar a su patria; Poseidón y Apolo decidieron arruinar el muro con la fuerza de los ríos que corren de los montes ideos al mar: el Reso, el Heptáporo, el Careso, el Rodio, el Gránico, el Esepo, el divino Escamandro y el Simois, en cuya ribera cayeron al polvo muchos cascos, escudos de boyuno cuero y la generación de los hombres semidioses.—Febo Apolo desvió el curso de los ríos y dirigió sus corrientes a la muralla por espacio de nueve días, y Zeus no cesó de llover para que más presto se sumergiese en el mar.
Dio a los teucros la triste noticia Iris, la de los pies ligeros como el viento, a quien Zeus, que lleva la égida, enviara como mensajera.
Iris la de los pies ligeros, se les presentó tomando la figura y voz de Polites, hijo de Príamo; el cual, confiando en su agilidad, se sentaba como atalaya de los teucros en la cima del túmulo del antiguo Esietes y observaba cuándo los aqueos partían de las naves para combatir.
No he venido a pelear obligado por los belicosos teucros, pues en nada se me hicieron culpables —no se llevaron nunca mis vacas ni mis caballos, ni destruyeron jamás la cosecha en la fértil Ptía, criadora de hombres, porque muchas umbrías montañas y el ruidoso mar nos separan— sino que te seguimos a ti, grandísimo insolente, para darte el gusto de vengaros de los troyanos a Menelao y a ti, cara de perro.