Ejemplos ?
El del 30 de enero de la Martaine y del que la misma Desgrangés habló el 15 de febrero, corta las tetas y las nalgas de una muchacha, se las come, y coloca sobre las llagas unos emplastos que queman las carnes con tal violencia que la hacen morir.
Entonces cesa, me levanta, me acuesta boca abajo en un sofá alto, se sienta entre mis piernas por detrás y se pone a hacer a mis nalgas lo que acababa de hacer a mis tetas; las palpa y las comprime con una violencia sin igual, las abre, las cierra, las amasa, las besa mordisqueándolas, chupa el agujero de mi culo y, como estas compresiones reiteradas ofrecían menos peligro por este lado que por el otro, no me opuse a nada y, dejando hacer, procuraba adivinar cuál podía ser el objeto de aquel misterio en cosas que me parecían tan simples, cuando, de pronto, oigo que mi hombre lanza gritos espantosos: —Huye, puta jodida, huye —me dijo—, huye, zorra, descargo y no respondo de tu vida.
Cuando su cuerpo estaba todo ensangrentado, lo frotaba con alcohol, y este segundo dolor lo hacía descargar abundantemente sobre mi pecho, tal era el campo de batalla que él quería regar con su semen. Yo me arrodillaba ante él, oprimía su verga contra mis tetas y sobre ellas esparcía él satisfecho el acre flujo de sus cojones.
Hace que mientras cena una prostituta esté arrodillada sobre guijarros agudos y, si se mueve algo durante la cena, no recibe la paga. Sobre ella hay dos velas invertidas cuya cera caliente le cae por la espalda y las tetas.
El desconocido se planta junto a mí, agarra mis tetas una después de la otra, las aprieta y comprime con tanta violencia que le digo, bruscamente: "Me hace usted daño".
12¿Por qué me previnieron las rodillas? ¿Y para qué las tetas que mamase? 13 Pues que ahora yaciera yo, y reposara; Durmiera, y entonces tuviera reposo, 14 Con los reyes y con los consejeros de la tierra, Que edifican para sí los desiertos; 15 O con los príncipes que poseían el oro, Que henchían sus casas de plata.
Azota con varas desde la nuca hasta las pantorrillas; la mujer está amarrada y él le hace sangrar toda la parte de atrás. 147. Sólo azota las tetas; quiere que sean muy grandes. Y paga el doble cuando las mujeres están preñadas.
El las entregaría, dijo, y no sólo serían para mí el dinero que ganase con ellas, sino además que él me daría dos luises por cada vez que las hiciera actuar; sólo se trataba además de una cosa, era que quería para su esposa hombres que tuvieran un determinado gusto y para su hija hombres con otra especie de fantasía: para su mujer, debían ser hombres que le cagasen sobre las tetas, y para su hija, que le levantaran las faldas y expusieran su trasero frente al agujero por el que él observaría, a fin de que pudiese contemplarlo a sus anchas, y que después le eyaculasen el semen en la boca.
39 Vi, de la parte qu'el noto se ençiende el Cáucaso monte como se levanta con altitud e grandeza tanta que fasta cerca de Europa se tiende, de cuyas faldas combate e ofende la gente amazona, menguada de tetas, los sármatos, colcos e los masagetas, e aun los ircanos que son más allende.
Les decían CHICHIMECAS (chichi: tetas; mecatl: lazo) pues sólo vivían salvajemente en cuevas, atados a sus instintos de simples bestias, y desde allí atacaban a los hombres creadores, como perros.
74. Le clava mil o dos mil alfileritos en las tetas y, cuando las tiene cubiertas de ellos, eyacula. Aquel día se sorprende a Julia, más libertina que nunca, masturbándose con la Champville.
75. Clava grandes alfileres en todo el cuerpo de la prostituta, incluidas las tetas; eyacula cuando la ve cubierta de alfileres.