terso

(redireccionado de tersas)
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terso, a

(Del lat. tersus.)
1. adj. Que no tiene arrugas o asperezas tiene la piel muy tersa . estirado
2. Que está limpio o brillante. bruñido
3. Se aplica al lenguaje o al estilo que es puro y cuidado. fluido

terso, -sa

 
adj. Limpio, bruñido.
fig.Díc. del lenguaje, estilo, etc., puro, limado, fluido.

terso, -sa

('teɾso, -sa)
abreviación
1. arrugado que es liso y no tiene arrugas Tenía un hermoso y terso rostro juvenil.
2. opaco que es brillante y limpio una nube tersa
Sinónimos

terso

, tersa
adjetivo
2 puro, fluido, limado.
Tratándose del lenguaje o del estilo.
Traducciones

terso

terso

terso

ADJ
1. (= liso) → smooth; (= brillante) → shiny, glossy
piel tersasmooth skin, soft skin
2. [estilo] → polished, smooth

terso -sa

adj (piel, etc.) smooth
Ejemplos ?
En vano agitaría el cóndor las silbadoras alas para posar un instante sobre tu augusta cabeza; en vano las nubes conmovidas se esforzarían por eclipsar el resplandor de tu frente; y en vano el actual monarca de los Andes pretendería mirarte de igual a igual, al medir su corpulenta mole, bosquejada sobre las tersas y brillantes aguas del Pacífico.
Las verdes lianas que se mecieran al soplo del viento, suspendidas en el tronco de los antiguos reyes del bosque, pierden el color y la frescura, arrugándose sus tersas flores como un pergamino que se acerca al fuego.
Exhausto de fotos y videos la puerta se abrirá a su-nuestra-mía filmación en vivo donde tanta fantasía será menor que la realidad… DIFUSO A cada orgasmo múltiple me acordaré de las florestas púbicas y los peces bulbáceos, las montañas latientes y los ríos fogosos, las espinas tersas y las puñales uñas.
Si nos tendemos en el muerto lecho, se monta en él para cuidar el nicho y mientras sueña locas noches tersas, tiendo a la luna mi sereno torso.
Además, sus orejas son tersas, cual de ante, y sus patitas, ¡Ah qué simpáticas!, asemejan la seda con que se visten los gusanitos del monte.
El raciocinio de la ciencia, la intuición de la santidad, el grito del sentimiento, todas las voces de la vida se funden en un coro sublime para llamarle, ¡oh, misteriosa criatura de los rizosos cabellos castaños que son de oro donde la luz los toca; de las subyugadoras pupilas azules y de las pálidas mejillas tersas como las hojas de las camelias blancas y de las largas manos alabastrinas que al trazar entre la oscuridad el signo de la redención arrojaron el ramo de rosas que cayó entre la negrura del jardín, como tus miradas cayeron en las sombras de mi alma!
Y al alma luz, y al corazón consuelo, y al ciego vista, y voz al que no habla, y vida al muerto, y paz, paz a la tierra, brotan radiantes esas tersas aguas.
Tú irás a adornar el vestíbulo del hotel en París, enorme vaso etrusco que ostentas en tus bajorelieves hermosa procesión de sátiros y de ninfas, y por sobre las cabezas de carnero que forman tus asas, las orquídeas del trópico, enredarán sus tallos florecidos de níveas mariposas vegetales, salpicadas de violado y de púrpura; os cruzaréis en guerrera panoplia sobre la partesana, cincelada como una joya, vosotras, espadas árabes de policromas empuñaduras, con las tersas hojas de complicados gavilanes y retorcidas contraguardas que templaron en las aguas del Tajo los maestros toledanos del siglo XVI y las árabes moharras y peligrosas franciscas con las finas dagas damasquinadas de oro...
Las alas de su nariz delicada, palpitaban, y sus mejillas eran dos hojas de magnolia, recién abierta, tersas y blancas, que jamás ha regado el rocío...
Los rostros pálidos y prolongados como la luna en su creciente –según la comparación del poeta Firdusi-, donde se abren los labios sinuosos, color de cinabrio, parecidos a una flor de sangre; los ojos luengos, de negrísimas y pobladas pestañas, lagos a la sombra, dice una canción persa; los cuerpos flexibles, delgados de cintura y que en lo alto se ensanchan a manera de jarrón que contiene dos tersas magnolias...
Establecido así el modus vivendi, fue la existencia fácil y suave como el curso de un arroyo, y crecieron en sus márgenes florecillas y plantas frescas, tersas, lozaneadoras, cuyo color regocija el espíritu.
El libro al poderoso dedicado no contuvo jamás verdades duras, que a los que pueden siempre han disgustado. Derívase de fuentes tan impuras hoy la ciencia de España, ¿y esperamos ver sus aguas correr tersas y puras?