Ejemplos ?
El corazón es el termómetro de los sentimientos, el regulador de la vida, profeta rítmico de sucesos, especie de telesismógrafo de siniestros acaecimientos.
Un grado menos de la temperatura normal, dijo mirando el termómetro; el pulso de un niño moribundo; esa palidez, esa postración, y el día en que usted estuvo en mi consulta, me quedé asombrado de su vigor...
El viento había cesado por completo, y con la calma del atardecer, en que el termómetro comenzaba a caer velozmente, el valle helado expandia su penetrante humedad, que se condensaba en rastreante neblina en el fondo sombrío de las vertientes.
La mandioca,heroica entre todas, resistía bien.El pozo del fox-terrier--agotada su fuente--perdió día a día su aguaverdosa, y tan caliente que Yaguaí no iba a él sino de mañana, si bienahora hallaba rastros de apereás, agutíes y hurones, que la sequía delmonte forzaba hasta aquél.En vuelta de su baño, el perro se sentaba de nuevo, viendo aumentarpoco a poco el viento, mientras el termómetro, refrescado a 15 alamanecer, llegaba a 41 a las dos de la tarde.
Me desperté, y volví a soñar: el tal salón de baile estaba frecuentado por los muertos diarios de una epidemia. El traje blanco de María Elvira era un sudario, y yo era la misma sombra de antes, pero tenía ahora por cabeza un termómetro.
Luego hablar de la gente y lo veo sentir los problemas que está viviendo la gente más modesta de nuestro país, y me imagino que también este deseo de estar en distintas partes de la República todas las semanas, es en este afán, como decía al principio de la charla, mantener muy bien el termómetro de lo que está pasando.
1' 7; que el termómetro marque en dicha hora 19º, 1 de temperatura; que la humedad relativa de la atmósfera -13- sea 59%; que la altura barométrica sea 587m., 42; que no habrá más que palio-cirrus-stratus y pequeños cumulus y que sólo por la tarde habrá una pequeña llovizna.
Estas son de tal naturaleza, que cuando el termómetro religioso está subido, el termómetro de la represión política está bajo; y cuando el termómetro religioso está bajo, el termómetro político, la represión política, la tiranía está alta.
Si alguien diese una conferencia sobre el termómetro y se pusiese a declamar sobre grados altos y grados bajos, no enseñaría nada a nadie.
Bien: ahora, recuéstese usted..., póngase ahí el termómetro, no se inquiete usted; crea que haré cuanto esté a mi alcance para mejorarlo.
El termómetro a 39 y el viento nortesoplando con furia, trajeron al fin doce milímetros de agua, queFragoso aprovechó para su maíz, muy contento.
Pero no hemos olvidado que la literatura es la expresión, el termómetro verdadero del estado de la civilización de un pueblo, ni somos de aquellos que piensan con los extranjeros que, al concluir nuestro Siglo de Oro, expiró en España la afición a las bellas letras.