Ejemplos ?
Acababa el tal de mercar un rollo de alambre, para amañar sus jaulas de codorniz y perdiz, y con el rollo en la derecha, su chiquillo agarrado a la izquierda, la vetusta carabina terciada al hombro, contraída la cara en una mueca de escepticismo, aguardaba la sentencia relativa a la consabida endrómena.
Joseíto, junto a Cayetano, en la retaguardia del pelotón, terciada la brillante tercerola sobre la típica y pintoresca montura, exploraba con mirada inquieta la lejanía.
Rígidos, terciada la pica, los varilargueros esperaban la embestida de la fiera, que, después de recorrer a escape el redondel dos o tres vueltas, distraída y desdeñosa, se fijó, por fin, en aquellas macizas estantiguas ecuestres, en los famélicos bultos que las soportaban, y cuya línea angulosa, desvencijada, se exageraba caricaturesca en la proyección de sombra.
Pizarro, con la coraza mal ajustada, pues no tuvo espacio para acabarse de armar, la capa terciada a guisa de escudo y su espada en la mano, salió a oponerse a los conjurados, que ya habían muerto a un capitán y herido a tres o cuatro criados.
Si la dan perro muerto o hacen agravio, ella reclama y él acude con la mano en la espada, terciada la capa; toma la razón, va en seguimiento del malhechor, que ordinariamente es su amigo y dice: «Queda herido; que vea la orden que se ha de dar para poner los bultos en salvo».
¡y cátamelo en la iglesia! Venía muy fanfarrón, con un traje muy rico de caballero, y una capa de grana terciada con mucho orgullo.
Descubríase desde la parte donde estaban un ancho valle que los dos pueblos dividía, en el cual vieron, a la sombra de un olivo, un dispuesto caballero sobre un poderoso caballo, con una blanquísima adarga en el brazo izquierdo, y una gruesa y larga lanza terciada en el derecho...
Eran sus hombros todavía robustos y erguida la cabeza, que sólo blanqueaba en las sienes. Una mañana de otoño salió solo de su casa; no iba como otras veces, entre sus finos galgos, terciada a la espalda la escopeta.
-¿Empezó ya el baile? -preguntó un hombre con la ruana terciada, acercándose a una de las ventanas. Parece -añadió-, que el alcalde las echa de rumboso...
El fuselaje de madera terciada era de sección triangular a partir de la parte de atrás de la cabina, con transición a una sección transversal rectangular a partir de la parte delantera de la cabina trasera.
Se coloca terciada desde el hombro derecho hasta el costado izquierdo, y de ella pende una cruz de ocho puntas de oro, en cuyo centro se localiza dentro de un óvalo la imagen de San Fernando esmaltada y visto de cuerpo entero, armado, coronado y con el manto propio de su regia condición, portando en su mano derecha una espada, mientras que en la izquierda sostiene el globo u orbe real; toda la figura del Monarca Santo aparece con sus colores naturales y nimbado de rayos de oro.
ZANCOCHO: Desorden. ZAHORRA: Piedra terciada que se usa en las obras como relleno. El desconocimiento de su existencia es absoluto, incluso en la propia sociedad riojana, en la que se considera una forma inculta de hablar propiamente rural.