tentación

(redireccionado de tentaciones)

tentación

1. s. f. Impulso o estímulo que induce a hacer una cosa tuve tentaciones de irme de la reunión. deseo, ganas
2. Persona o cosa que seduce con intensidad o invita a hacer algo guarda los bombones porque son una apetecible tentación. estímulo, incitación, sugestión
3. INDUMENTARIA Y MODA Ropa interior femenina.
4. Méx. coloquial Curiosidad o inquietud que siente una persona tengo la tentación de saber cómo está.
5. caer alguien en la tentación Dejarse vencer por el impulso que se siente caí en la tentación y entré en la pastelería a comprar bombones.

tentación

 
f. Estímulo que induce a una cosa.
Estado del que se siente impulsado a hacer una cosa.

tentación

(tenta'θjon)
sustantivo femenino
1. impulso que siente alguien de realizar una acción que resulta atractiva pero que es perjudicial para esa persona o para los demás evitar la tentación
2. persona o cosa que atrae poderosamente Los chocolates son una gran tentación para mi.
Traducciones

tentación

tentation

tentación

pokušení

tentación

fristelse

tentación

Versuchung

tentación

kiusaus

tentación

iskušenje

tentación

誘惑

tentación

유혹

tentación

verleiding

tentación

fristelse

tentación

pokusa

tentación

tentação

tentación

frestelse

tentación

การล่อใจ

tentación

ayartma

tentación

sự cám dỗ

tentación

诱惑

tentación

изкушение

tentación

誘惑

tentación

הפיתוי

tentación

SF
1. (= impulso) → temptation
resistir (a) la tentaciónto resist temptation
no pude resistir la tentación de comprarloI couldn't resist the temptation to buy it
vencer la tentaciónto overcome temptation
2. (= cosa tentadora) las gambas son mi tentaciónI can't resist prawns
¡eres mi tentación!you'll be the ruin of me!
Ejemplos ?
Llevad al cuello un escapulario tocado en la reliquia de San Pacomio, abogado contra las tentaciones, y marchad, marchad a ocupar la tribuna del órgano; la misa va a comenzar, y ya esperan con impaciencia los fieles...
Sólo debe tener mirada de João Francisco o de alguna fabulosa ave de garra; y decimos debe, porque, en realidad, no la pudimos ver bien: cada vez que nos ha mirado desde adentro de sus ojos, hemos bajado los nuestros, sintiendo la piel erizada y no pocas tentaciones de llevar la mano al cuello.
Con tantos inconvenientes, falta el mayor... En mis enfermedades, siempre me entran tentaciones de irme al hospital. No crea usted por esto que digo que mi mujer me abandona; no, mil veces no.
Una tarde Elvira recibió recado de su marido rogándole que bajase al salón, aposento encalado y amplio, separado del comedor por el zaguán. Sin causa conocida -lo declaró después ella-, se le oprimió el corazón y sintió tentaciones de negarse.
Ni un deseo, ni una imagen sensual me han perseguido; las tentaciones enfermizas se respiran con el olor de cocina y de perfumería, de polvos de arroz y de mujer que flotan en el aire, cargado de efluvios de lascivia y de gérmenes de enfermedades mentales, de la Babilonia moderna.
Le daban tentaciones de escapar con León a alguna parte, muy lejos, para probar una nueva vida; pero inmediatamente se abría en su alma un abismo vago lleno de oscuridad.
Su madre le dice entonces: Te has portado como un hombre. Aprended a vencer las tentaciones, para que nunca os apartéis del camino del deber.
Eva no resistió a estas tentaciones, antes persuadió a su marido, y el cometió por condescendencia el pecado, que aquélla empezó por curiosidad.
Pero jamás sale de su palacio si no es para oír misa. —Tentaciones me vienen de volverme y entrar a verla. —Tiempo hay para ello.
No le faltaban deseos, tentaciones, que ella atribuía al diablo; pero por salir con la suya rechazaba a cuantos se le acercaban con miras de pecar.
Sepan que a ninguno odié, y que para mí no fueron otra cosa que hijos extraviados, los unos por errores de la educación; los otros, por invencible ignorancia; los más, por la fuerza de irresistibles tentaciones o por deletéreas influencias del ambiente en que nacieron.
Nosotros -testigos imparciales e invisibles de la escena- juramos solemnemente que estaba, en aquellos momentos y de aquel modo adornada, Rosarito que metía miedo de bonita, con su cuerpo esbelto y elástico y con su semblante de acharranada expresión, de mentidas y gracíosísimas facciones, de ojos enormes de pupilas, que parecían siempre aletargadas por una ráfaga de placer; y de cabellera rubia que empenachaba de oro el marfil de su rostro, sonrosado en las mejillas, en que dos hoyuelos oficiaban de irresistibles tentaciones.