Ejemplos ?
La prolongación de ese sentimiento aún después de constituida la República inspiró un Decreto del General Rivera de 14 de enero de 1839 referente al ejercicio de la profesión de abogado y en cuyos considerandos se lee: “que las Repúblicas Americanas subordinadas en el antiguo y nuevo régimen a una jurisprudencia uniforme, deben tender siempre a radicar la unidad del espíritu americano”, en concordancia con lo cual se disponía por el art.
Tuve que interrumpir al narrador con frecuencia, para poner en claro puntos científicos que él sólo conocía a través de lo que había dicho un profesor, cuyas palabras repetía como un papagayo, aunque su memoria había empezado ya a flaquear; o para tender un puente entre dato y dato, cuando fallaba su sentido de la lógica y de la continuidad.
Él extrajo del bolsillo el rollo de alambre, desenrolló un trozo, midió, cortó con su navaja, retorció uno de los extremos, calculó alturas, lo afianzó a una rama sólidamente, ensayó la resistencia y, pasando al otro lado, probó si había rama que permitiese tender el hilo metálico recto al través del camino.
La dejé sola; y cuando una hora después volví a entrar, blanco de nieve, nadie hubiera sospechado, al ver nuestro simulado y tranquilo afecto de todos los días, que acabábamos de tender, hasta hacerlas sangrar, las cuerdas de nuestros corazones.
Las casuchas se tocaban, y era tan reducido el espacio que mediaba entre una hilera y la de enfrente, que en verano solían tender una cuerda desde un tenducho al opuesto; toda la calle olía a pimienta, azafrán y jengibre.
Y ¡qué embeleso se encuentra, Que de ilusiones suavísimas, Que de deleites en ella! ¿Cómo pensar en desastres, Ni como tender tras verla Los desencantados ojos Por la ensangrentada arena?
--- Fe de mi corazón, sosténme ahora: luz de mi inspiración, no te consumas: voz de mi pecho, exhálate sonora: pensamiento veloz, he aquí la hora de tender al volar todas las plumas.
Que las danzas bulliciosas, las alegres serenatas, las mil quimeras dichosas de la alegre sociedad, aún no hablan en tumulto, ido a tender en sus sueños los dos lazos halagüeños de amor y de vanidad.
Blanca paloma perdida, próxima a tender su vuelo para buscar otro cielo más diáfano en que volar, medía el espacio inmenso que recorrer intentaba, y antes de alzarse dudaba si le podría cruzar.
Sonó en esto una llave, y percibiendo por las junturas, luz de una ventana, fuése Genaro a la espesura huyendo diciéndose los dos: «Hasta mañana.» --- Quien en el cuarto entró de Valentina fué su tutor, el juez; porque Genaro, acechando a favor de la espesura, en la ventana vió clara y distinta aparecer del viejo la figura. Vióla tender los brazos, y cerrar las vidrieras, y la luz interior ir a pedazos menguando, al entornarse las maderas.
Pero vedle que llega: lo mismo que es su porte majestuoso su corazón es noble y generoso.» Y aquí la voz el capitán alzando, mandó tender la escala, y tal empeño y tal estimación viendo su dueño, con sonrisa amorosa y rostro blando los brazos tendió al árabe, que en ellos los suyos enlazando, con emoción oculta sollozando los rizos le besó de sus cabellos.
Garza joven, sorprendida en las lomas de Antequera al tender la vez primera tiernas alas hacia el sol, no ha podido libre al viento al cruzar verde paisaje, ostentar de su plumaje el brillante tornasol.