templete

templete

1. s. m. Estructura pequeña en forma de templo que sirve para colocar una imagen o forma parte de un mueble.
2. Construcción aislada, formada por una bóveda sostenida por varias columnas, a veces con bancos en su interior, que hay en algunos parques y plazas los músicos tocaban en el templete. glorieta, pabellón

templete

 
m. Dim. de templo.
Armazón pequeño en figura de templo que sirve para cobijar una imagen.
Traducciones

templete

SM
1. (en parque) → pavilion, kiosk
templete de músicabandstand
2. (= templo) → small temple; (= santuario) → shrine; (= nicho) → niche
Ejemplos ?
Pero que no sea de templete donde unos pocos hablan y todos los demás escuchan, sino que sin templete, puro plano y todos hablan, pero en orden porque si no pues pura bulla y no se entiende la palabra, y con buena organización todos escuchan, y así apuntan en sus cuadernos las palabras de resistencia de otros para que luego cada quien lo platica a sus compañeros y compañeras en sus mundos.
Las columnitas del templete central, cristal de roca tallado, y la encantadora figurina central, la Venus, de oro puro, con cinturón de pedrería.
Para conmemorar la acción de Vargas en tiempo de la Milicia que feneció el 43, se alzaba en este mismo sitio, en la noche de 3 de noviembre, un templete de tablas de cabretón, sobre el cual se colocaba una estatua, representando no sé si la Victoria o la Fama, a la que llamaba el pueblo la vieja de Vargas, creyendo a ojos cerrados que aquélla era una imagen de la buena mujer que, según pública opinión, se apareció a los nacionales que iban a Vargas a batir la facción, indicándoles el punto en que ésta se hallaba, por dónde se la podía atacar, etc., etc...
Este montículo da la impresión de ser atalaya o faro, y posiblemente fuera un ara de sacrificio, aunque son tan grandes sus dimensiones que no concuerdan con la descripción que de uno de ellos nos dejara el cronista Pedro Mártir, quien lo llamó Tezarit. Tal vez tuviera originalmente en su cima un templete similar a los de Uxmal.
Sus fieles, más sencillos y candorosos, aman los objetos materiales por amor suyo, y rodean de rosas y de hierbas de olor, en los días primeros de mayo, ese árbol sagrado, que fué su patíbulo; y cuando, ya más adelantada la Primavera, en el momento más rico del desenvolvimiento vernal, celebra su Iglesia el sacrosanto misterio en cuya virtud quiso Él comunicarse á nosotros, infundiéndose en el licor que alegra los corazones y en el pan que nos alimenta, el pueblo cristiano alfombra con gayomba olorosa y verde y fresca juncia la vía por donde pasa, y las mujeres vierten una lluvia de flores sobre el artístico y áureo templete, arca de la nueva alianza, donde va Él en custodia.
Aquella noche, tras un día de revistas, desfiles y gigantillas, había en torno al templete música y cohetes, ruedas, suspiros, correos, carretillas y cuanto daba de sí el arte pirotécnico, creyéndose en el colmo de la felicidad el que para disfrutar de la fiesta hallaba un hueco en un balcón de las inmediaciones.
Nos dirigimos algunas frases de pura cortesía, y volviéndose luego él hacia el templete que examinaba cuando llegué yo, me dijo en tono de sentida queja: -¿Por qué derriban esto?
Experto en los misterios de tales muebles, Montiel adivinó, allá detrás un «secreto». La pared del fondo del templete estaba hueca y debía de girar.
Inspirábale tal pregunta la circunstancia de haber unos andamios en torno del templete y hallarse por tierra algunos fragmentos de su techumbre.
Al centro del más bello de los jardines que adornan el exterior del vasto edificio; entre bosquecillos de floridos arbustos, y sombreado por un grupo de cipreses, un bellísimo templete de alabastro, eleva su elegante cúpula, coronada de una estatua.
En los cajones iba Montiel a guardar sus papelotes, su correspondencia, inmediatamente, tomando plena posesión de «lo suyo», Abrió la puerta del templete con la linda llave trabajada como una joya: la puerta giró, y se descubrió el interior, que olía vagamente a finas maderas, a cedro y ciprés.
El propio templete podría servir en sus tres caras para poner en cada una de ellas el velo blanco que se acostumbra poner durante la cuaresma, que infundiría religiosidad, no descendiendo de la bóveda como hasta ahora.