templanza


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templanza

1. s. f. Sobriedad y moderación en el modo de actuar. mesura desenfreno
2. METEOROLOGÍA Suavidad del clima de un lugar. tempestad
3. ARTE Combinación y disposición de colores que resulta agradable y adecuada. armonía
4. TEOLOGÍA Virtud cardinal que consiste en frenar los impulsos y moderar las pasiones y el uso excesivo de los sentidos, sujetándose a la razón actúa con templanza y no dejes que la ira te venza. temperancia

templanza

 
f. Virtud cardinal que induce a refrenar la sensualidad y a usar de todas las cosas con moderación.
Sobriedad y continencia.
Benignidad del clima de un país.

templanza

(tem'planθa)
sustantivo femenino
1. cualidad humana de hacer las cosas con moderación actuar con templanza
2. moderación del clima Las nubes amenazaban interrumpir la templanza.
Sinónimos

templanza

sustantivo femenino
temperancia, frugalidad, abstinencia, continencia, sobriedad, moderación, morigeración.
Sobriedad, moderación y morigeración se refieren a las de las costumbres; frugalidad, a comer y beber; abstinencia y continencia a todo lo material.
Traducciones

templanza

temperance

templanza

Mäßigkeit

templanza

tempérance

templanza

Temperance

templanza

戒酒

templanza

戒酒

templanza

Střídmost

templanza

Raittiustyön

templanza

מתינות

templanza

절제

templanza

SF
1. (= virtud) → temperance
2. (Meteo) → mildness
Ejemplos ?
Y al fin Antonio prevaleció contra Bruto, porque supo ser malo con extremo; y Bruto se perdió, porque quiso ser malo con templanza.
Si todos los placeres y pasiones son inferiores al amor es porque éste los domina, y si los domina tiene que tener por fuerza una templanza incomparable.
Y los más felices, aquellos cuyas almas van al lugar más agradable, ¿no son los que siempre han practicado las virtudes sociales y civiles que se llaman templanza y justicia, a las cuales se han formado por el hábito y la práctica solamente, sin la ayuda de la filosofía y de la reflexión?
Esta templanza y razón de Estado vive mal informada del fin que tienen en tales libelos las lenguas postizas de las puertas y cantones.
En el plebeyo barro mal tostado hubo ya quien bebió tan ambicioso como en el vaso Múrino preciado; y alguno tan ilustre y generoso que usó, como si fuera vil gaveta, del cristal transparente y luminoso. Sin la templanza, ¿viste tú perfeta alguna cosa?
Con ella se compra todo y se tiene todo, fortaleza, templanza, justicia; en una palabra, la virtud no es verdadera más que unida a la sabiduría, independientemente de las voluptuosidades, tristezas, temores y todas las demás pasiones; tanto, que todas las demás virtudes sin la sabiduría y de las cuales se hace un cambio continuo, no son más que sombras de virtud, una virtud esclava del vicio, que no tiene nada verdadero ni sano.
La templanza, la justicia y la misma sabiduría no son más que purificaciones y hay buen motivo para creer que quienes establecieron las purificaciones distaban muy mucho de ser unas personas despreciables, sino grandes genios que ya desde los primeros tiempos quisieron hacernos comprender bajo estos enigmas que aquel que llegara a los infiernos sin estar iniciado ni purificado será precipitado al cieno; y aquel que llegara después de haber cumplido la expiación será recibido entre los dioses, porque, como dicen los que presiden los misterios: muchos llevan el tirso, pero pocos son los poseídos del dios.
Por eso puede decirse en general con verdad que el amor es poderoso y hasta que su poder es universal, pero es cuando se aplica al bien y está reglado por la justicia y la templanza, tanto según nuestra manera de ser como de la de los dioses, y entonces se manifiesta en todo su poderío y nos procura una felicidad perfecta haciéndonos vivir en paz los unos con los otros y conciliándonos la benevolencia de los dioses, cuya naturaleza está muy por encima de la nuestra.
Tú no tienes que mudar en tu costumbre, porque siempre te resolviste amar aquellos estudios que levantan la felicidad con templanza y disminuyen las adversidades con facilidad.
Y la vida, extinguida así, no tenía la menor probabilidad de renacer; las misteriosas condiciones climatológicas en que hizo su aparición no se reproducirían: el fervor ardiente del período carbonífero ha sido sustituido dondequiera por la templanza infecunda...
Por estas razones trabajan los verdaderos filósofos para adquirir la fortaleza y la templanza y no por las otras razones que el pueblo se imagina.
Salen las luces volando, con destellos de alegría; por un año que comienza, ¡Brindemos con alegría¡ A veces veo en sus hijos, un dejo de melancolía aferrados a la nostalgia, de aquellos mejores días. Pero el reto es perseverar, con templanza y gallardía; que esta ciudad sin igual tiene MAGIA todavía.