tempestuoso

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tempestuoso, a

1. adj. METALURGIA Se aplica al tiempo, clima o lugar que tiene tempestades frecuentes no me gustaría vivir en un país tempestuoso. tormentoso
2. METEOROLOGÍA Se refiere a la nube o cielo que amenaza tempestad. borrascoso
3. Se aplica al ambiente que es tenso o violento me sentía incómoda en aquella reunión tempestuosa. cargado

tempestuoso, -sa

 
adj. Que causa o constituye una tempestad.
fig.Tenso, que amenaza una situación violenta; agitado, violento.

tempestuoso, -sa

(tempes'twoso, -sa)
abreviación
1. que produce o amenaza con producir una gran perturbación atmosférica una lluvia tempestuosa
2. tranquilo que está agitado, tenso y puede producir una situación violenta un tempestuoso proceso electoral
Sinónimos

tempestuoso

, tempestuosa
Traducciones

tempestuoso

stormy, gusty, impetuous

tempestuoso

عاصِف

tempestuoso

bouřlivý

tempestuoso

stormende

tempestuoso

stürmisch

tempestuoso

myrskyinen

tempestuoso

orageux

tempestuoso

olujni

tempestuoso

嵐の

tempestuoso

폭풍의

tempestuoso

stormachtig

tempestuoso

stormfull

tempestuoso

burzowy

tempestuoso

tempestuoso

tempestuoso

бурный

tempestuoso

stormig

tempestuoso

ราวกับพายุ

tempestuoso

fırtınalı

tempestuoso

bão táp

tempestuoso

暴風雨

tempestuoso

ADJstormy
Ejemplos ?
Cuando a la dada fe no correspondas, tome las justas iras populares muy más terribles que las ciegas ondas que airados alzan tempestuosos mares.
Si con su sencillez de aldeano perdía la brújula a la superficie del mundo, ¿qué le sucedería surcándole por lo más hondo de sus tempestuosos senos?
La chusma, en vano del terror esclava, con tempestuosos gritos te intimaba que la sonante quilla rauda volvieras a la patria orilla: ¿Rayos brotaba tu semblante augusto?
recuentemente, al claro fulgor de un reverbero Del cual bate el viento la llama y atormenta el vidrio, En el corazón de un antiguo arrabal, laberinto fangoso Donde la humanidad bulle en fermentos tempestuosos, Se ve un trapero que llega, meneando la cabeza, Tropezando, y arrimándose a los muros como un poeta, Y, sin cuidarse de los polizontes, sus sombras negras Expande todo su corazón en gloriosos proyectos.
Apartado de los caminos del Señor, levanta ídolos en el desierto, cae en horrendas supersticiones e idolatrías, y el Señor le anuncia disturbios, guerras, cautiverios, torbellinos grandes y tempestuosos, la ruina del templo, el allanamiento de los muros de la ciudad santa y su propia dispersión por todos los ámbitos de la tierra.
Los instintos de los hombres no se transforman súbitamente, merced a convulsiones violentas: con la guillotina se suprimen las cabezas de algunos malos; con las leyes y discursos o con tempestuosos cambios de autoridades, no se improvisan buenos corazones.
Y para hacer el viaje por mar, era preciso cruzar el Mediterráneo hasta El Cairo, dejar allí las naves, pasar a pie el istmo, disponer de otras naves en Suez, e ir luego costeando penosamente por los tempestuosos litorales del golfo Arábigo y del golfo Pérsico, cuyos montes no osaban perder de vista, temerosos de extraviarse en el vasto Océano Índico, que les era desconocido.
En tanto, se aproximaba uno de esos inviernos tempestuosos y abundantes en lluvias que dejan recuerdo en aquellas comarcas, inundando los campos, desbordando los ríos y haciendo inhabitable la choza del pobre.
XXVI A SU MUSA Amigo de las Musas, dejaré que los vientos tempestuosos entreguen al mar de Creta mis cuidados y tristezas, sin importarme qué rey se hace temer en las heladas regiones del Norte, o quién es el único que llena de terror a Tiridates.
adre de los juegos latinos y de las voluptuosidades griegas, Lesbos, en la que los besos, lánguidos o gozosos, Cálidos como soles, frescos como sandías, Constituyen el ornato de noches y días gloriosos; Madre de los juegos latinos y de las voluptuosidades griegas, Lesbos, donde los besos son como cascadas Que se vuelcan sin temor en los abismos insondables, Y corren, sollozantes y cacareantes, a borbotones, Tempestuosos y secretos, hormigueantes y profundos; ¡Lesbos, donde los besos son como las cascadas!
Separados por el destino, entre él y entre ella Hay siglos de pensamiento, una historia, un pueblo, A veces - aunque raramente- se encuentran, y con sus ojos Se miran y parecen que se sorben en un deseo imenso. Sus ojos grandes, azules, dulcificados por su ternura, ¡ Qué profundamente penetran en sus ojos tempestuosos !
¡Ojalá tú, que lo puedes todo, trocases por otros mejores tus acuerdos primeros!" Dicho esto, se desprendió del alto cielo, envuelta en vapores, impeliendo por las auras tempestuosos nubarrones, y se dirigió a las haces troyanas y a los reales laurentinos.