temor

(redireccionado de temores)
También se encuentra en: Sinónimos.

temor

(Del lat. timor.)
1. s. m. Sentimiento que hace rechazar o evitar las personas, cosas o situaciones que se consideran peligrosas, arriesgadas o pueden resultar dañinas obedece a su padre por el temor al castigo. espanto, miedo
2. Sospecha de que puede suceder una cosa desfavorable o perjudicial me angustia el temor de que haya habido un accidente. recelo
3. temor de Dios RELIGIÓN Miedo reverencial y respetuoso que se debe tener a la divinidad y que constituye uno de los dones del Espíritu Santo, en el cristianismo.

temor

 
m. Pasión del ánimo que incita a rehusar las cosas que se consideran dañosas o arriesgadas.
Presunción, recelo, esp. de un daño futuro.

temor

(te'moɾ)
sustantivo masculino
1. miedo que experimenta una persona ante algo considerado negativo o perjudicial El estado económico de la empresa causaba temor a sus empleados.
2. sospecha de que algo pueda ser perjudicial o tener efectos negativos No dijo la verdad por temor a que lo reprendieran.
Sinónimos

temor

sustantivo masculino
miedo*, fobia*, cobardía, jindama*, pánico, cerote. valor, tranquilidad, audacia.
«El temor es muchas veces efecto de la prudencia; el miedo, de la imaginación; la cobardía, del temple y de la constitución física. El temor de Dios es obligación de todo cristiano. Los niños tienen miedo a la oscuridad, y muchos ignorantes lo tienen a las apariciones y fantasmas. La cobardía lleva consigno el desprecio y la deshonra.»
José Joaquín de Mora
Traducciones

temor

страх

temor

Angst, Furcht, Besorgheit, Timo

temor

angst

temor

medo

temor

strach

temor

frygt

temor

pelko

temor

恐怖

temor

rädsla

temor

กลัว

temor

SM (= miedo) → fear
temor afear of
por temorfrom fear
por temor afor fear of
por temor a equivocarmefor fear of making a mistake
sin temor awithout fear of
temor de Diosfear of God

temor

m. fear, dread.

temor

m fear
Ejemplos ?
Critias: De ninguna manera. Sócrates: ¿Puedes imaginar un temor que se teme a sí mismo y a los demás temores, pero que no teme ningún peligro?
Después, el silencio nuevamente. En 1824, Lecor, con sus persecuciones y sus exacciones, con sus venganzas y sus temores, llena de sombras el territorio.
En nuestras penas, en nuestros temores, en nuestras añoranzas y en nuestras palabras es nuestro consejero, nuestro sostén y nuestro salvador.
Y los sabios consagraron entonces su intelecto, su alma, no ya a aliviar los temores o a sostener sus amadas teorías, sino a buscar la verdad, a buscarla desesperadamente.
Para remover y dar vida a toda idea fecunda, para adquirir todo género de conocimientos, para mantener y dar pábulo a ese dulce comercio que debe existir entre los hombres que se consagran al estudio, un compatriota, celoso de la ilustración, y que cuento con orgullo entre mis amigos, ha concebido la idea de este establecimiento a que es particularmente llamada la juventud, –esa parte interesante de la República que aún no se ha maniatado con la rutina, ni cegado con la triste incredulidad de una filosofía ya caduca, cuyo pecho está libre de odios y temores...
Efectivamente, por más que se diga de un individuo, desde que nace hasta que muere, que vive y que es siempre el mismo, en realidad no se encuentra nunca en el mismo estado ni en la misma envolvente, sino muere y renace sin cesar en sus cabellos, en su carne, en sus huesos, en su sangre, en una palabra, en todo su cuerpo, y no solamente en su cuerpo, sino también en su alma; sus hábitos, costumbres, opiniones, deseos, placeres, penas, temores y todas sus afecciones no permanecen nunca los mismos; nacen y mueren continuamente.
Se demostró que la densidad del núcleo del cometa era mucho menor que la de nuestro gas más raro; el inofensivo pasaje de un visitante similar entre los satélites de Júpiter era argüido como un ejemplo convincente, capaz de calmar los temores.
Dichosos los animales que vienen sin saber que vienen, que viven sin saber que vienen, que mueren sin preocuparse por ello. Inútiles ron las promesas, los sacrificios, los amores, los temores, ¡Todo!; si tenemos que morir.
Si el alma se retira en este estado, va hacia un ser semejante a ella, divino, inmortal, lleno de sabiduría, cerca del cual, libre de sus errores, de su ignorancia, de sus temores, de sus amores tiránicos y de todos los demás males anexos a la naturaleza humana goza de la felicidad; y, como se dice de los iniciados, pasa verdaderamente con los dioses toda la eternidad.
Posteriormente hizo presente el Comandante de aquella ciudad los temores que le acompañaban con la noticia de venir arribando y acercándose varios buques armados de Montevideo, solicitando se le mandase dar algún auxilio de la villa del Pilar.
Además, nos llena de amores, de deseos, de temores, de mil ilusiones y de toda clase de estupideces, de manera que no hay nada tan cierto como el dicho vulgar de que el cuerpo jamas conduce a la sabiduría.
Que no te engañe esto, mi querido Simmias; no es un camino que conduce a la virtud el cambiar voluptuosidades por voluptuosidades, tristezas por tristezas, temores por temores, como los que cambian una moneda grande por piezas pequeñas.