Ejemplos ?
No sé qué pensarían mis compañeros, pero yo, asaltado por una idea repentina, dije en voz baja, temerosamente: -El remolque es nuestra perdición.
¿Qué vana esperanza os arrastra con anticipadas promesas de los reyes? No siempre, con almas vendidas, es bien que temerosamente suene en vuestros oídos ´Mata o muere’.
Ahora, con las narices protegidas por pañuelos, invadimos temerosamente la odiada habitación del sur que resplandecía con el caluroso sol de primera hora de la tarde.
La vista aplico por unas tenaces hiedras que hacían maridaje con los sauces, y lentamente movían cuantos verdes corazones, cuando el viento los irrita, temerosamente laten, vistosamente palpitan.
No anda gente mala en estas parroquias. -Anda más arriba de Proenza, cara a Boán -afirmaba temerosamente el anciano-. Dijéronme antiyer...
Los jueces no contestaron. Hasta hubo uno que frunció temerosamente el entrecejo. -Pues el que ya llamaba hijo adoptivo, una noche en que yo guardaba en casa una fuerte cantidad que me habían entregado para ir distribuyéndola en limosnas, me sorprendió durante mi sueño y me dio una puñalada en el costado de la cual fallecí al día siguiente.
La opinión de mistress Chillip es que ha cambiado completamente de humor desde que se ha casado, y que está casi loca de melancolía. Hay que convenir que las señoras -observó míster Chillip temerosamente- tienen un gran espíritu de observación.
En el bosque de la muerte, luego que Gaara acabase con los genin de la Aldea de la Lluvia, cuando él intenta aniquilar a quienes estaban observando el encuentro (el equipo 8) ella le detiene pidiéndoselo temerosamente como un favor a su hermana mayor.
Además extiende la oscuridad, dominando a los Hombres menores de la Tierra Media, quienes, temerosamente, lo veneraban como a un dios que invadía Eriador, el cual caía bajo su poder y asolaba todo lo que se levanta a su paso.
Bastante asustada la mujer apenas logra zafarse, y mientras Carl temerosamente le apunta al hombre con su pistola, éste vuelve a respirar y tranquiliza de cierta manera a todos.
Aunque descrita por contemporáneos como temerosamente dedicada a la reina, hasta el punto de no tener pensamientos propios, participó activamente en la campaña por los derechos de las mujeres, un campo aborrecido la reina.
Se conocen en una tienda de video y comienzan a salir. Patrick resulta tener un problema serio de rabia pues es un mal perdedor y Christine temerosamente rompe con él.