temblón

(redireccionado de temblona)
También se encuentra en: Sinónimos.

temblón, a

1. adj. Que tiembla mucho es un niño friolero y temblón.
2. adj./ s. m. BOTÁNICA Se aplica al álamo que tiene las hojas pendientes de pecíolos largos y que se mueven con facilidad al impulso del viento.
Traducciones

temblón

Zitter-Pappel

temblón

ヤマナラシ

temblón

drebulė

temblón

Осина

temblón

titrek kavak

temblón

A. ADJtrembling, shaking
álamo temblónaspen
B. SMaspen
Ejemplos ?
Iban descalzos, andrajosos, mostrando por los boquetes de la blusa la carne costrosa, libre de camisa, con la cara pálida, la piel temblona por el hambre de muchos años y el horrible aspecto de náufragos arrojados a una isla desierta.
pesar de tanto latín, Aquiles y Ovidio se equivocaron por esta vez, porque doña Engracia, convencida de que el tímido profesor de Humanidades jamás daría el paso definitivo, el que ella anhelaba, se arrojó a la mayor locura. Pálida, con la voz temblona, desgreñada, se declaró insensata un día al anochecer, estando solos.
No se asfixia porque la caldera estalla en un sollozo. -¡No llorés, Fulgencia! -vocifera doña Pacha con voz enronquecida y temblona-. ¡Dejámelo estar!
Sus ojos se humedecieron, y cambiando de táctica, con temblona voz que se esforzaba en hacer cariñosa, repetía: —Napoleón, buen perro, venga acá, hijito.
La casa, de mezquina apariencia, la constituían dos hileras de cuartos con una temblona escalera al fondo que guiaba a unas habitaciones altas, donde, con la holgura de una reina en su palacio, residía la más salerosa andaluza que hasta entonces hubiera pisado las orillas del Rimac.
Las ho-gueras, atormentadas por el huracán, se agitaban de improviso o menguaban hasta desaparecer. Los relámpagos, cada vez más frecuentes, dejaban en los ojos la visión temblona y fugaz del paraje inhóspito.
Yo esperé, perdido en la oscuridad, mientras el fraile encendía un enroscado de cerilla, que ardió esparciendo olor de iglesia. La llama lívida temblaba en el ancho zaguán, y al incierto resplandor columbrábase la cabeza del fraile, también temblona.
Fray Ambrosio asomó en lo alto, alumbrándose con un velón: Vestía el cuerpo flaco y largo con una sotana recortada, y cubría la temblona cabeza con negro gorro puntiagudo, que daba a toda la figura cierto aspecto de astrólogo grotesco.
A los postres se oyeron siseos, empezó a cuajar el silencio, y alguien dijo: «¡Que hable!» Levantóse Joaquín. Su voz empezó temblona y sorda, pero pronto se aclaró y vibraba con un acento nuevo.
¡Siempre lo mismo! Y después de recoger su limosna y de besarla, retirábase la vieja salmodiando bendiciones, temblona sobre su báculo.
Sus cejas negras, que dibujan sobre la frente sin arrugas un arco de azabache, se fruncen de descontento, y sus ojos sombríos se nublan más al empezar a leer un documento voluminoso, hojas y hojas de letra temblona y confusa: el testamento del año 1920.
Cuando Faustino Videla, quebrantado por la edad, ya no pudo trabajar, se iba de estancia en estancia, al tranquito del mancarrón, llevando la fiel compañera, -algo cansada también, la pobre-, y en cambio de sus cantos, más hermosos que nunca, a pesar de su voz temblona, pues no hay como las chicharras viejas para cantar lindo, le daban la hospitalidad.