telaraña

(redireccionado de telarañas)

telaraña

(Del lat. vulgar *tela aranea.)
1. s. f. ZOOLOGÍA Tela que fabrica la araña con los hilos que segrega la mosca quedó atrapada en la telaraña.
2. MEDICINA Nubosidad real o sensación de tenerla delante de los ojos por defecto de la vista.
3. mirar una persona las telarañas coloquial Estar distraído no hace ni caso a la profesora, se pasa el día mirando las telarañas. mirar las musarañas
4. tener una persona telarañas en los ojos coloquial No percibir bien la realidad por tener el ánimo ofuscado.

telaraña

 
f. Tela que forma la araña segregando un hilo o seda muy tenue. La forma es característica de cada especie y sirve como trampa para cazar las presas de que se alimenta.
fig.Cosa sutil, de poca entidad.
Tener telarañas en los ojos.fig. No percibir bien la realidad; tener ofuscado el ánimo.

telaraña

(tela'ɾaɲa)
sustantivo femenino
1. tejido que forma la araña para cazar a sus presas Quitó las telarañas del techo.
2. nubosidad real o imaginaria que se siente delante de los ojos Se sacudió las telarañas del sueño.
Traducciones

telaraña

pavučina

telaraña

net, spindelvæv

telaraña

hämähäkinverkko, verkko

telaraña

mreža, paučina

telaraña

くもの巣

telaraña

거미줄, 거미집

telaraña

spinnenweb, web

telaraña

spindelvev

telaraña

pajęczyna

telaraña

nät, spindelnät

telaraña

ใยแมงมุม

telaraña

mạng, mạng nhện

telaraña

, 蜘蛛网

telaraña

SFcobweb, spider's web
Ejemplos ?
En la parte posterior encontró un tragaluz abierto y sin rejas que proporcionaba el acceso necesario. Blake se asomó y vio que correspondía a un sótano lleno de telarañas y polvo, apenas iluminado por los rayos del sol poniente.
Ve tranquila por tu camino, cucarachita, hermana... Pero cuídate de pasar cerca de las telarañas que pueden ser mortales. Procura no entrar en lavabos resbaladizos ni en tinas anticuadas.
Halló un barril intacto aún, en medio del polvo, y lo rodó hasta colocarlo al pie del tragaluz para cuando tuviera que salir. Luego, haciendo acopio de valor, cruzó el amplio sótano plagado de telarañas y se dirigió al arco del otro extremo.
La estancia en Sevilla la embriagó al modo que embriaga el añejo moscatel: borrachera sin bascas ni modorra, estado que consiste en no sentir el peso de la razón, en romper las grises telarañas de la cordura y elevarse al espacio para bañarse en la luz de la fantasía y del ensueño.
La paja de los techos, las paredes húmedas o empolvadas, el humo, las telarañas, el abandono, hacen de aquella aldea una mugre, un harapo de villorrio.
Vientos de calma romperán esquemas de telarañas marrulleras rutas entre las moscas que darán su ofrenda a tu zumbido de infectadas músicas.
Encima había un dosel hecho de telarañas color de rosa, con incrustaciones de diminutas moscas verdes que refulgían cual piedras preciosas.
Cada vez que llegaba un forastero sacaban la hoja, la desdoblaban y manoseaban, con lo que el escrito, trazado a lápiz, iba borrándose progresivamente y volviéndose ilegible; al fin nadie podía reconocer que aquello fueran letras. La botella permaneció todavía otro año en el armario; luego la llevaron al desván, donde se cubrió, de telarañas y de polvo.
Todo era gélido; las paredes se hallaban adornadas de espadas que parecían escurrir sangre; el piso era de duelas bastante apolilladas y tenía muchos agujeros por los que de vez en cuando salían ratas imponentes. Por los rincones colgaban telarañas muy grandes, de las cuales se columpiaban descomunales tarántulas.
La memoria, con monótona persistencia, murmuraba su canción de vieja hilandera de telarañas sombrías, en un rincón del cerebro de la costurera humilde: «Has pecado, fuiste abandonada, tu niño murió; no tienes ya derecho a ninguna alegría, a ningún placer.
Eran, en los rincones, las telarañas, cubriendo con su tul, al principio sedoso, luego denso y sombrío como las alas del murciélago, la seda y el algodón y las bellotitas de oro y los galones y agremanes, que nadie compraba.
El Peruano liberal no hizo huesos viejos, y López tuvo que consagrar los tipos a la impresión de cartillas y catones, novenas y trisagios. Pero el Cabildo no le había dado al editor una medalla para que la dejase criar moho y telarañas; y D.