telar

telar

1. s. f. TEXTIL Máquina para tejer todavía trabaja con un telar manual .
2. TEXTIL Fábrica de tejidos.
3. TEATRO Parte superior del escenario, oculta a la vista del público, donde se bajan y suben los telones, bambalinas y otros elementos móviles del decorado.
4. ARQUITECTURA Parte del espesor del vano de una puerta o ventana, más próxima al paramento exterior de la pared y que está con él a escuadra.
5. ARTES GRÁFICAS Aparato en que los encuadernadores colocan los pliegos para coserlos.
6. Disco de chapa embutida que sujeta la llanta al cubo, en las ruedas desprovistas de radios.

telar

 
m. Máquina para tejer.
impr. Aparato en que cosen los libros los encuadernadores.
ingen. mecán. Máquina para tejer, es decir, destinada a entrelazar de modo conveniente los hilos de la urdimbre con los de la trama. (V. tejido.) Este tipo de telar se llama de urdimbre y trama o de lanzadera en contraposición a los telares para géneros de punto, terciopelos, etc. En muchos telares modernos, la lanzadera ha sido suprimida, y el entrecruzamiento de la urdimbre con la trama se realiza por diversos procedimientos (toberas, lanzas flexibles o rígidas, etc.).
teat. Parte del escenario de donde bajan los telones y bambalinas.

telar

(te'laɾ)
sustantivo masculino
1. textile instrumento que se usa para fabricar tejidos un telar mecánico
2. industry fábrica de tejidos Los telares ingleses entraron en huelga.
Traducciones

telar

telaio

telar

tear

telar

织机

telar

織機

telar

Loom

telar

織機

telar

베틀

telar

SM
1. (= máquina) → loom telares (= fábrica) → textile mill sing
2. (Teat) → gridiron
Ejemplos ?
Y ahora pregunto: ¿Por qué si lo claro me cuadra tan mal, la vida me vuelve blancos los cabellos? Observa esta rueca, ¿ves aquel telar?
Engels decía: Llegará el día, cuando las fuerzas productivas se hayan desarrollado suficientemente, cuando todos queden satisfechos en sus necesidades, en que el Estado pasará al museo a ocupar un lugar con el telar de mano, etcétera; como una pieza de museo más.
Afírmó el monecipio que no había tal cosa, y en esto llegó el dómine de la escuela y aseguró que tenía costancia y esistencia de que en la sepoltura señalada por nusotros no podía haber otra cosa que el telar, o calavera en hueso puro y líquido de un rocín de cría; que por más señas el rocín fue suyo y se le desgració rondando con una cargo, de maíz que llevaba al molino en compañía de su sobrina Nestasia, por mal mote la Polida, a causa de estar en pocas carnes siempre y algo baja de color.
El kabila, con su albornoz blanco, se pasea a la puerta de su casa de barro, baja y oscura para que el extranjero atrevido no entre a ver las mujeres de la casa, sentadas en el suelo, tejiendo en el telar, con la frente pintada de colores.
A aquélla no la soltaré; antes le sobrevendrá la vejez en mi casa, en Argos, lejos de su patria, trabajando en el telar y compartiendo mi lecho.
Vuelve a casa, ocúpate en las labores del telar y la rueca, y ordena a las esclavas que se apliquen al trabajo; y de la guerra nos cuidaremos cuantos varones nacimos en Ilión, y yo el primero.
Comenzó su lamento el viento matinal pero la noche continuó; en su enorme telar la red de la tristeza se extendió hasta que cada hebra fue hilada: y al rezar, nuestro miedo creció ante la justicia del sol.
Tomemos un obrero cualquiera, un tejedor, por ejemplo. El capitalista le suministra el telar y el hilo. El tejedor se pone a trabajar y el hilo se convierte en lienzo.
Y a las que has traído contigo, colaboradoras de tu maldad, las venderé por esclavas o su mano de este compás y de golpear el pandero apartaré y las haré mis esclavas al telar.
Para tí, pueblo fuerte, el Progreso labra y pule sus ruedas, sus alas, para tí ya las glorias, sus galas teje, austera, en su raudo telar.
El telar de mano y el torno de hilar, origen de un ejército incontable de tejedores e hiladores, eran los pivotes centrales de la estructura social de la India.
Mira, Orfeo, las lizas, mira la urdimbre, mira cómo la trama ya viene con la lanzadera, mira cómo juegan las primideras; pero, dime, ¿dónde está el enjullo a que se arrolla la tela de nuestra existencia, dónde?» Como Orfeo no había visto nunca un telar, es muy difícil que entendiera a su amo.