telamón


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telamón

s. m. ARQUITECTURA Columna en forma de estatua masculina que sostiene sobre la cabeza o sobre los hombros los arquitrabes de una obra. atlante

telamón

 
m. Atlante.

Telamón (Telamōn)

 
mit. Héroe griego, padre de Áyax y hermano de Peleo, con el que fue desterrado de Egina a causa del asesinato de un hermanastro.
Sinónimos

telamón

sustantivo masculino
(arquitectura) atlante.
Traducciones

telamón

telamone
Ejemplos ?
Habría matado con sus flechas a Héctor, sin la intervención de Zeus, que rompió la cuerda de su arco a tiempo. A su regreso al hogar, Telamón le reprochó no haber vengado la muerte de Áyax.
Pero también Teucrium podría referirse a Teûkros, en Latín Teucri, o sea Teucro, hijo de Telamón y Hesione y medio-hermano de Ajax, y que lucharon contra Troya durante la guerra del mismo nombre, durante la cual descubrió la planta en el mismo período en que Aquiles, según la leyenda, descubrió la Achillea.
25: Failo. 26: Apriate (Ἀπριάτη), de la que se enamoró un hijo de Telamón: Trambelo. Forcejeando los dos, Apriate cayó por un acantilado, por voluntad de él o de ella.
Unos eginetas están cada vez presentes: Telamón, al este y los dos Áyax (Áyax el Grande, rey de Salamina y Áyax el Menor, rey de Fócida), al oeste.
Sigue tirando flechas, por si acaso llegas a ser la aurora de salvación de los dánaos y honras a tu padre Telamón, que te crió cuando eras niño y te educó en su casa, a pesar de tu condición de bastardo; ya que está lejos de aquí, cúbrele de gloria.
Deteneos, volved la cara al enemigo, y librad de la muerte a Ayante, que está abrumado por los tiros y no creo que escape con vida del horrísono combate. Rodead al gran Ayante, hijo de Telamón.
Pues el hijo de Telamón, acometiéndole por entre la turba, le hirió de cerca a través del casco, de broncíneas carrilleras: el casco, guarnecido de un penacho de crines de caballo, se quebró al recibir el golpe de la gran lanza manejada por la robusta mano; el cerebro fluyó sanguinolento por la herida, a lo largo del asta; el guerrero perdió las fuerzas, dejó escapar de sus manos al suelo el pie del longánimo Patroclo, y cayó de pechos, junto al cadáver, lejos de la fértil Larisa; y así no pudo pagar a sus progenitores la crianza, ni fue larga su vida porque sucumbió vencido por la lanza del magnánimo Ayante.
Mientras sospecho que ellas también del sueño son, viene Telamón presto y, abriéndose las puertas: “Que la esperanza y la fe, padre”, dijo, “cosas mayores verás.
Y como el gavilán de ligeras alas se arroja desde altísima y abrupta peña, enderezando el vuelo a la llanura para perseguir a un ave; de aquel modo apartóse de ellos Poseidón, que bate la tierra. El primero que le reconoció fue el ágil Ayante de Oileo quien dijo al momento a Ayante, hijo de Telamón: —¡Ayante!
Entonces el hijo de Telamón hirióle debajo de la oreja con la gran lanza, que retiró en seguida; y el guerrero cayó como el fresno nacido en una cumbre que desde lejos se divisa, cuando es cortado por el bronce y vienen al suelo sus tiernas hojas.
Del rey también la hija para un monstruo ecuóreo es demandada, a la cual, a las duras rocas atada, reclama el Alcida y los prometidos obsequios demanda, los de los caballos acordados, y de tan gran labor la merced negada, dos veces perjuras somete las murallas, vencida, de Troya. 215 Y, parte de su ejército, Telamón, no sin honor se retiró, y a Hesíone, a él dada, posee.
La belleza de la cautiva Tecmesa conmovió a su dueño Áyax, vastago de Telamón, y el hijo de Atreo ardió por una virgen prisionera en el momento del triunfo, cuando las huestes bárbaras sucumbían al ímpetu incontrastable de los tésalos, y el cadáver de Héctor entregaba a los aqueos, cansados de guerras, la fácil conquista de Pérgamo.