teñir

(redireccionado de teñía)
También se encuentra en: Sinónimos.

teñir

(Del lat. tingere.)
1. v. tr. y prnl. Dar a una cosa un color distinto del que tenía he teñido el vestido blanco de negro; se tiñe el pelo de color caoba. tintar
2. v. tr. Dar un tono, un aspecto o un carácter que no es el fundamental a una cosa tiñe sus escritos de una cierta melancolía. pintar
3. PINTURA Apagar un color con otro más oscuro.
NOTA: Se conjuga como: ceñir

teñir

 
tr.-prnl. Dar [a una cosa] un color diferente de su color natural o del que pueda tener accidentalmente.
tr. fig.Imbuir [a alguno] de una opinión o afecto.
pint. Rebajar un [color] con otro.
V. conjugación (cuadro) [9] como reír. Partic. reg.: teñido; irreg.: tinto.

teñir

(te'ɲiɾ)
verbo transitivo
1. dar un color distinto del que tiene a una cosa teñir una tela
2. dar a una cosa un determinado carácter o matiz Una honda nostalgia teñía sus palabras.
Sinónimos

teñir

transitivo
entintar, tintar, colorear.
Tintar y entintar se utilizan si se trata de teñir colores artificiales; pero tratándose del color que naturalmente adquieren las cosas no puede usarse más que teñir: entintar, tintar o teñir un traje; a fines de primavera los sembrados se tiñen (no tintan ni entintan) de amarillo.
Traducciones

teñir

dye, tint, to dye

teñir

tingieren, färben

teñir

teindre

teñir

barvit

teñir

farve

teñir

βάφω

teñir

värjätä

teñir

bojati

teñir

染める

teñir

염색하다

teñir

verven

teñir

farge

teñir

tingir

teñir

färga

teñir

ย้อม

teñir

boyamak

teñir

nhuộm

teñir

teñir

A. VT
1. [+ pelo, ropa] → to dye
teñir una prenda de azulto dye a garment blue
el jersey ha teñido los pañuelosthe colour of the jersey has come out on the handkerchiefs
2. (= manchar) → to stain
teñido de sangrestained with blood
3. (= matizar) → to tinge (de with) un poema teñido de añoranzaa poem tinged with longing
4. (Arte) [+ color] → to darken
B. (teñirse) VPR
1. teñirse el peloto dye one's hair
2. el mar se tiñó de negrothe sea darkened
Ejemplos ?
Yo desperté, la tomé en mis brazos, le di mis besos más ardientes; mas la sangre corría inundando el recinto, y la gran masa diamantina se teñía de grana.
El roquete de la lanza Abrió la vista, encontróle En la frente y con pujanza Todo el casco quebrantóle Por la parte que le alcanza. Tanta sangre le salía Que daba grima mirallo: Las sobrevistas teñía, Tranzaderas y caballo: Que a caballo se tenía.
Pensaba así frecuentemente, a media que la realidad deslucía los fantoches que su imaginación teñía de vivos arrogantes un momento.
En derredor de él la llanura se extendía monótona y desierta bajo el cielo de un azul pálido que el sol teñía de oro en su fuga hacia el horizonte.
Más allá del arroyo, a través de la cintura de árboles, brillaba una extraña luz roja sobre la cual se destacaba el negro encaje de las ramas; golpeaba las siluetas rampantes y proyectaba sobre ellas monstruosas sombras que caricaturizaban sus movimientos en la hierba iluminada; caía en sus rostros, teñía su palidez de un color bermellón, acentuando las manchas que distorsionaban y maculaban a tantos de ellos, y centelleaba sobre los botones y las partes metálicas de sus ropas.
Y Laurentina se arrojaba llorando al cuello de su padre, y escondía sobre su pecho la púrpura que teñía sus mejillas al oírse llamar honrada por el confiado anciano.
La claridad del día iba extendiéndose por el cielo, se teñía el Oriente de un vago color de rosa que anunciaba la pronta salida del sol, y en la mitad del éter, como joya de oro sobre obscuro manto azul, resplandecía el lucero miguero.
Le ayudaron los compañeros. El golpe le había destrozado la nariz, y un hilillo de sangre teñía la blanca pasta. Pero Tono no se fijaba en ella, revolviéndose como un loco entre los brazos de sus compañeros y pidiendo a gritos que le soltasen..
Cercano corría un río de aguas amarillas; un abundante pasto café contrastaba con un cielo anaranjado donde un sol verde teñía a las nubes con su color y las convertía en magenta.
El poniente, que poco antes se teñía de nácar y oro fluido, iba encendiéndose, y al encenderse, cambiaba la forma de los nubarrones, donde una desatada fantasía dibujaba y modelaba extrañísimas figuras, engendros de pesadilla calenturienta, como si el terror de los pobres humanos, las angustias de su conciencia perturbada, las visiones de sus fiebres, navegasen en el cielo que iba a obscurecerse y en el horizonte que esplendía con los últimos rayos solares.
"En el abandono de la actitud con que, aflojando el cabestro, esperaba que el animal acabara de beber, su cabeza inclinábase con esa pensativa naturalidad de flor, que es, quizá, la gracia más irresistible de la doncella. "Lánguida dulzura que el azul crepuscular teñía vagamente, como encarnando en un lirio.
—El capitán Bossi no está. En el camino, el sol de invierno teñía de una lúgubre rojidez el tronco de los eucaliptus. Yo caminaba hacia la estación.