tardo

(redireccionado de tarda)
También se encuentra en: Sinónimos.

tardo, a

(Del lat. tardus.)
1. adj. Que tarda o va despacio se le hacían tardas las horas que la esperaba. lento veloz
2. Que sucede después de lo esperado o conveniente tardo acontecimiento. retrasado puntual
3. Que entiende o explica las cosas con dificultad es tardo de comprensión. lento, torpe rápido
4. ASTRONOMÍA Se aplica al planeta que tiene un movimiento diurno verdadero menor que el medio.
5. TAUROMAQUIA Se refiere al toro que retrasa su acometida.

tardo, -da

 
adj. Lento (pausado).
Que sucede después del tiempo oportuno.
No expedito en la comprensión o explicación.

tardo, -da

('taɾðo, -ða)
abreviación
1. veloz que sucede o actúa con lentitud El tren llevaba una marcha tarda.
2. persona que reacciona ante las cosas o que las comprende con lentitud El bailarín era un poco tardo y sus movimientos eran torpes.
Sinónimos

tardo

, tarda
adjetivo
2 rudo, torpe, boto.
Generalmente se refieren al modo deficiente o enredado de expresarse, o de explicar una cosa, que tiene una persona.
Traducciones

tardo

ADJ
1. (= lento) → slow, sluggish
2. (= torpe) → dull, dense
tardo de oídohard of hearing
tardo de reflejosslow (to react)
Ejemplos ?
Aquí la suerte dura el resto echó; ¡por cuidadosa guarda quedo yo contra mí de su hermosura!) Un recado, señor, la hermosa Anarda me ha dado para tí. PRINCIPE. ¿Cómo, García, tanto tu lengua en referirlo tarda? GARCIA .
El pueblo que antes pertenecía a un gran señor y era administrado por un mayordomo de manga ancha, cayó en las garras de un usurero, y el pueblo inocente, que creía llegada una era de prosperidades, trabaja más y gana más y come lo mismo o menos; y si algún infeliz se atreve a coger un brazado de leña en el monte, que antes estaba abierto para todos, no tarda en ser cogido por un guarda y enviado unos cuantos años a presidio.
Una vez apoderados ellos del cetro, veréis lo que tarda nuestra generación, entonces caduca e impotente, en llamarlos dementes y desatentados; casi tan poco como en que ellos nos miren con lástima, y, alumbrados por el sol de la electricidad, se rían a nuestras encanecidas barbas de los resoplidos del vapor de nuestras locomotoras.
En los primeros instantes, la velocidad no es mayor que la de los carros ordinarios; pero la extraordinaria rapidez que ha dado a este sistema de locomoción la celebridad de que goza, no tarda en aparecer.
Por esas capas de la tierra es por donde se sabe cómo ha vivido el hombre, porque en cada una hay enterrados huesos de él, y restos de los animales y árboles de aquella edad, y vasos y hachas; y comparando las capas de un lugar con las de otro se ve que los hombres viven en todas partes casi del mismo modo en cada edad de la tierra: sólo que la tierra tarda mucho en pasar de una edad a otra...
En su acalorada mente tanto agravio recorriendo, y ansioso ya de encontrarse en la corte de otro reino, aguija la tarda mula, no le permite resuello, ya de Pinos de la Puente llega al miserable pueblo, y, sin detenerse, pasa el despeñado riachuelo, que entre riscos y entre juncias va de Genil al encuentro.
Si la tierra girase más aprisa, ¡imagine usted el lío que se armaría con el día y la noche! Ya sabe que la tierra tarda veinticuatro horas en ejecutar un giro completo sobre su propio eje...
Si te resuelves en eso, un consejo te daré. ANARDA. Ya, prima, tu lengua tarda. JULIA. Éntrate al punto en el coche; del furor del Rey te guarda; que yo desde aquí a la noche haré tu negocio, Anarda.
Y rezó mentalmente en esta forma: «Padre nuestro (¡cómo tarda el otro!) que estás en los cielos (¿habrá otra vida y me verá este desde allá arriba?), santificado (haré los lutos baratos, porque no quiero gastar mucho en ropa negra) sea el tu nombre; venga a nos el tu reino (el entierro me va a costar un sentido si los del partido de mi difunto no lo toman como cosa suya), y hágase tu voluntad (lo que es si me caso con el otro, mi voluntad ha de ser la primera y no admito ancas de nadie -ancas, pensó mi mujer, ancas, así como suena) así en la tierra como en el cielo (¿estará ya en el purgatorio este animal?)».
Ahora se pelean ellos solos por preponderancias personales, pero como João Francisco no tarda en poner coto a esas rencillas se quedan sin asunto, y entonces la emprenden contra los jefes y oficiales de los batallones allí destacados por el gobierno central del Brasil y empleados de reparticiones nacionales, como la de aduanas.
Ven, pues, mi prenda amada, Que ya fallece mi cansada vida De esta ausencia pesada; Ven, pues, que mientras tarda tu venida, Aunque me cueste su verdor enojos, Regaré mi esperanza con mis ojos.
Entonces, uno de los de adentro pinta algunas libertades contrahechas y las arroja a la muchedumbre, que las devora, a falta de pan. Pero al estómago no se le engaña con pinturas, y el del pueblo no tarda en pronunciarse en seguida que la vista se ha recreado.