tarántula


También se encuentra en: Sinónimos.

tarántula

(Del ital. tarantola < Taranto, Tarento, ciudad alrededor de la cual abundaban estas arañas.)
1. s. f. ZOOLOGÍA Araña de cuerpo grande y peludo, color pardo y negro y picadura venenosa que caza en el suelo y es común en todo el continente europeo.
2. picado de la tarántula coloquial 1. Se aplica a la persona que tiene algún vicio. 2. Se refiere a la persona que ha contraído una enfermedad venérea.
NOTA: Nombre científico: (Lycosa narbonensis.)

tarántula

 
f. zool. Nombre común de los arácnidos del género Lycosa. En Europa es conocida la especie L. tarantula, de cefalotórax atravesado por una banda oscura y abdomen gris y rojizo.
Sinónimos

tarántula

sustantivo femenino
licosa (ciencias naturales).
Traducciones

tarántula

tarantola

tarántula

الرتيلاء

tarántula

Tarantula

tarántula

Тарантула

tarántula

SFtarantula

tarántula

f tarantula
Ejemplos ?
-Toma, pos pasó lo que tenía que pasar: que la Niña fue a darle por fin el clavel ar de Osuna, y que cuando diba a dárselo, pegó el Talabartero un brinco, tal y como si le hubiera picao una tarántula, y que le quitó er clavel de la mano a la de los Lunares, y que la de los Lunares se queó echa una estatua, y que Perico se puso er clavel en el ojal de la chaqueta, y que se queó mirando ar de Osuna como si estuviera mentándolo la madre con los ojos, y na, que dio media vuelta después, y que después se fue jacia la calle diciendo: -¡Yo tamién he apostao que es pa mí el clavel, y que no hay quien a mí me quite este clavel de bengala!
Esta circuns- tancia, unida á la de que, en las pocas y pobres librerías de la capital, era difícil encontrar libros en francés, inglés ó ale- mán, influyó para que aquellos jóvenes de mi tiempo, pica- dos por la tarántula de las aficiones literarias, se diesen un hartazgo de lectura con las obras de los grandes hablistas castellanos desde el siglo xiv hasta nuestros días juveniles, en que la batuta de la literatura española estaba en manos de los románticos Espronceda, Zorrilla, Arólas, etc., etc.
El gran mago Kappa haría la presentación de su museo de cera donde se podía ver a Frankenstein, al terrible káiser Hitler de Alemania, a King-Kong, tan real, que pesaba mil kilogramos, y a otros seres terríficos y fenomenales como la Momia, Drácula, el Hombre Lobo, los Zombis, el Fantasma de la Opereta, Quasimodo, Nosferatus, la Tarántula gigante así como las hormigas destructoras y dragones.
El grupito volvió a Nápoles por ferrocarril, como había venido, y aquella noche, en un palco del San Carlo, Max y Fabio contemplaban, ayudados de sendos gemelos, cómo brincaban, imitando a Amalia Ferraris, la bailarina entonces de moda, un enjambre de ninfas que llevaban, bajo las faldas de gasa, unos horribles pololos de color verde chillón que hacían que parecieran ranas picadas por la tarántula.
ios te guarde, lector, que asaz benévolo acoges de mi pluma baladí las tristes producciones, que algún émulo dirá pueden arder en un candil. Muy poco me ha picado la tarántula que llaman los humanos vanidad.
¡Mi ulceración en tu lirismo retoña, y tu idílica zampoña no es más que parasitaria bordona patibularia de mi celeste carroña! ¡Oh musical y suicida tarántula abracadabra de mi fanfarria macabra y de mi parche suicida!
Luego el vanidoso tlacuache precisó: -Ahora quiero una guirnalda de amapolas para utilizarla sobre mi cabecita como tiara en señal de mi dignidad. La tuza fue corriendo por las flores adecuadas y junto con doña tarántula le tejieron el objeto de su deseo.
Enrojeció la Nena, y al objeto de velar sus momentáneas turbaciones, continuó: -Pos bien: estaba yo como te he dicho, y el hombre parece que tenía el mal de la temblaera y con los ojos y con el labio que se le caían, y yo que estoy rabiando por cogerlo en un renuncio, pos encomencé..., la verdá..., no estaría bien hecho..., pero la verdá es que encomencé a jacer charranerías con el cuerpo y con la cara pa arrancarlo der to, y tanto apreté que de pronto se alevantó como si le hubiera picao la tarántula, y se vino pa mí el hombre cuasi rechinando los dientes, y cuando ya diba yo a ponerme en la puerta de la calle y si era preciso jasta a llamar al sereno, él se comió la partía.
-Pos lo que me dijo fue: «Mire usté, Paco: yo voy a consentir en platicar con usté esta noche porque yo sé que usté no está picao de la tarántula, que usté tiée lao dizquierdo y porque lo estimo a usté y no quiero que tome a agravio lo que yo le be dicho; pero tenga usté la segurida de que cuando yo acabe de platicar con usté esta noche, usté se va a dir de mi vera pa no arrimarse a mí más que como un güen amigo, que es lo que yo quiero que usté sea pa mí en to lo que me resta de vía».
-preguntó lleno de asombro el Coquinas. -Hombre, no te diré yo que esté bailando la tarántula, pero lo que es tranquila, lo está...
Corresponde al número especial Sandman Mystery Theatre Annual N° 1, fuera de la serie y en el que colaboraron varios dibujantes. La tarántula.
Durante la mitad del siglo XIX aparecieron El Conservador (1851); El Amigo del Pueblo (1856); El Correo del Pueblo (1858), La Tarántula (1862-1887) y La Reforma (1867-1868).