Ejemplos ?
Uno dice que hacéis imprimir almanaques particulares, en los que hacéis doblar las témporas y las vigilias a fin de aprovechar los ayunos a los que obligáis a vuestra gente.
La Iglesia tiene también su cómputo aparte: Ciclos, Epactas, Témporas, Adviento, Septuagésima, Sexagésima, Quincuagésima, Cuaresma, Pasión, Ramos, Pascua de Resurrección, Cuasimodo, Pentecostés, y luego otras veinticinco dominicas numeradas, hasta volver al primer Domingo de Adviento...
(Llueve cascabeles, diablos y culebras, Botellas, harinas y affiches de vino). Marzo, Rey de Ayuno, canta la plegaria De todas las témporas, hambres y abstinencias.
Alabar constituciones cerca ayunos y abstinentias, así como quaresmas, quatro témporas, vigilias, viernes y sábado; assimismo penitencias no solamente internas, mas aun externas.
El curita ayunaba témporas y cuaresmas antes que su Santa Madre Iglesia se lo ordenase, pues apenas entraba por los quince; y no así, atracándose con el mediodía y comiendo a cada rato como se estila hogaño, sino con una frugalidad eminentemente franciscana; y se dieron veces en que el ayuno fuera al traspaso cerrado.
Desde el principio la celebración de las témporas suponía actos penitenciales colectivos, ayuno en su sentido amplio particularmente, medio necesario para purificar el espíritu y para poder ofrecer a Dios el culto confiado de la Iglesia, del modo más sincero.
Una fuente remota de la institución de las témporas podríamos encontrarla en el Antiguo Testamento. En dicho libro, el profeta Zacarías hace referencia a un ayuno especial que debe observarse el cuarto, quinto, séptimo y décimo mes; ayuno que «se tornará en gozo y regocijo y en festivas solemnidades».
Las más antiguas témporas son las de septiembre, diciembre y las que se llamaban del cuarto mes y después témporas de Pentecostés por celebrarse durante la octava de esa festividad.
Para la predicción meteorológica, se calculan las témporas del siguiente modo: Témporas de Primavera (o Primeras): Son el miércoles, viernes y sábado de la segunda semana de Cuaresma.
A semejanza de las fiestas agrícolas paganas, al principio las témporas no correspondían a una semana determinada dentro del ciclo litúrgico; se celebraban independientemente, conforme al curso natural de las cosechas y de las siembras, más o menos variable en cada región.
Si este día cae en miércoles, entonces las témporas serán el miércoles, viernes y sábado de la semana siguiente. Para la predicción meteorológica, deberemos observar el tiempo que hace en las témporas correspondientes.
Popularmente, especialmente en el norte de España (destacando la villa de San Vicente de la Barquera), se han empleado las témporas para tratar de predecir el tiempo que hará en cada una de las estaciones siguientes a las témporas correspondientes.