Ejemplos ?
Tal es, imparcialmente retratado, nuestro famoso Capitán Veneno; por lo que suplico a usted tenga paciencia para aguantarlo algunas semanas, en la seguridad de que yo sabré agradecer todo lo que hagan ustedes por su salud y por su vida, como si lo hicieran por mí mismo.
- ¡Eh!... (respondió el Capitán.) -¿Quién calcula eso? - Calculadlo...; os lo suplico.... - Poned otros once. - Once a la izquierda....
Cierto de las misericordias del Señor, lo que me aflije son estos perjuicios que he originado, y suplico encarecidamente que no sigan: vosotros ya lo sabeis, os habeis de ver ó en un momento súbito que de impoviso os traslade al tribunal de Dios, ó en los que S.M.
Y usted, Capitán, siéntese y óigame... Se lo suplico. Yo desprecio al señor abogado con todos sus mal adquiridos millones, y ni le he contestado, ni le contestaré.
Y en la petición del tenor siguiente, muy poderoso señor al capitán Juan García de la candelaria, por persona de mi procurador parezco ante el Juez nuestra alteza y digo que por su justo Juez privativo del real derecho, de tierras se me libro títulos de cuatro caballerías y tres cuartos de otra que debidamente demuestro para que vuestra alteza contrapuesto se sirva confirmarlo y librarlo el de confirmación a vuestra alteza pido y suplico confirmar dicho titulo que se sirva, como pido que es de en Justicia el cual el titulo demostrado se mando a llenar .
No mires a aquel que no sabe lo que hace ni dice; mas la injuria a ti hecha, te suplico, y por justicia te pido, no disimules; porque alguno que está aquí, que por ventura pensó tomar aquesta santa bula, dando crédito a las falsas palabras de aquel hombre, lo dejara de hacer.
200 tengo, ¡ay de mí!—si piedad mis tiernas lágrimas causan en tu pecho —hablar no acierto—, te suplico arrodillada que ya que no de mi vida, tengas piedad de mi fama, sin permitir, puesto que ya una vez entré en tu casa, que a otra me lleven adonde corra mayores borrascas........
Y pues es tanto perjuicio del prójimo, te suplico yo, Señor, no lo disimules, mas luego muestra aquí milagro, y sea desta manera: que si es verdad lo que aquél dice y que traigo maldad y falsedad, este púlpito se hunda conmigo y meta siete estados debajo de tierra, do él ni yo jamás parezcamos.
Sígueme, Sócrates; te lo suplico, porque quiero darte pruebas bien positivas de que mi definición es buena, y que es una acción santa, como se lo he dicho a muchas personas, no tener ningún género de miramientos con el impío, cualquiera que él sea.
Por lo cual, rehecho, máximas a ti gracias te doy porque no te has vengado de mi pecado, y no suplico ya, si los abominables escritos de Sesto yo recibiere, que pesadez y tos le lleve su frío no a mí, sino al propio Sesto, que entonces me llama: cuando su mal libro he leído.
Sócrates: Acuérdate, te lo suplico, que lo que he pedido no es que me enseñes una o dos cosas santas entre un gran número de otras que lo son igualmente; sino que me des una idea clara, y distinta de la naturaleza de la santidad, y lo que hace que todas las cosas santas sean santas; porque tú mismo me has dicho que un solo y mismo carácter hace que las cosas santas sean santas; así como un solo y mismo carácter hace que la impiedad sea siempre impiedad.
Sócrates: Veámoslo juntos, amigo mío; y si tienes alguna objeción que hacerme cuando yo hable, házmela, para ver si puedo someterme, y en otro caso cesa, te lo suplico, de estrecharme a salir de aquí contra la voluntad de los atenienses.