supersticioso

(redireccionado de supersticiosa)

supersticioso, a

1. adj. Que tiene relación con la superstición no me cuentes esas historias supersticiosas.
2. adj./ s. Que cree en la superstición es tan supersticioso que cuando ve un gato negro, se santigua.

supersticioso, -sa

 
adj.-s. Relativo a la superstición.
Que cree en ella.

supersticioso, -sa

(supeɾsti'θjoso, -sa)
abreviación
1. característica que es propia de la superstición La invadió un terror supersticioso.
2. persona que tiene creencias basadas en fundamentos no racionales una vieja supersticiosa
Traducciones

supersticioso

superstitious

supersticioso

superstizioso

supersticioso

خُرَافِيّ

supersticioso

pověrčivý

supersticioso

overtroisk

supersticioso

abergläubisch

supersticioso

taikauskoinen

supersticioso

superstitieux

supersticioso

praznovjeran

supersticioso

迷信的な

supersticioso

미신적인

supersticioso

bijgelovig

supersticioso

overtroisk

supersticioso

przesądny

supersticioso

supersticioso

supersticioso

суеверный

supersticioso

vidskeplig

supersticioso

ซึ่งเชื่อโชคลาง

supersticioso

mê tín

supersticioso

迷信的, 迷信

supersticioso

迷信

supersticioso

ADJsuperstitious

supersticioso-a

a. superstitious.
Ejemplos ?
II Ella había sido educada en un convento de monjas— pienso que en el de Santa Clara— con lo que está dicho que tenía sus ri- betes de supersticiosa, que creía en visiones, y que se enco- mendaba á las benditas ánimas del purgatorio.
A fuerza de pensar en ella, Granada ha venido á ser para mí objeto de una supersticiosa idolatría, la cual ha absorbido todos mis pensamientos: y como el estudio de esta obra ha sido el amuleto místico que ha defendido mi corazon de los golpes del infortunio, he cobrado á cuanto á ella pertenece un profundísimo cariño.
Confirmando la supersticiosa aprensión, aquel día mismo Raimundo se presentó mohíno y fosco, como el que tiene que decir algo triste y rehuye la confesión de la verdad.
Entre el estupor que tal fenómeno producía, algunos pequeñuelos reían locamente y otros lloraban. Una vieja supersticiosa las dijo: «¿No sabéis quién hace este trastorno?
Sintiéndose desgraciado, despertose en él una especie de fe supersticiosa: pensó en su fetiche, la colilla del cigarro que una noche decidió su suerte, y, en ocasión de ir con su mujer al teatro, encendió aquella misma colilla con devoción respetuosa.
Era joven, y el sol de su dicha alumbraba su alma; pero yo, que había vivido y sufrido mucho, era ya supersticiosa, y volví los ojos hacia atrás con inquietud, como el ave que siente zumbar la tempestad donde dejara su nido.
La revolución social del siglo XIX no puede sacar su poesía del pasado, sino solamente del porvenir. No puede comenzar su propia tarea antes de despojarse de toda veneración supersticiosa por el pasado.
Las jornadas de junio de 1848, en que toda la Guardia nacional, unida a las tropas de línea, sofocó al insurrección, habían reforzado esta fe supersticiosa.
En un mismo día Francisco Petrarca había recibido cartas del Senador romano, del Canciller de la universidad de París y del rey de Nápoles, por las cuales le llamaba cada uno con instancia a recibir «la corona del ingenio». Rara coincidencia que causó en el agraciado una como supersticiosa maravilla de gran poder en su ánimo.
Sin embargo, era necesario detenerse a examinar aquí brevemente algunos de los rasgos de este reemplazo por ser precisamente en Alemania donde la fe supersticiosa en el Estado se ha trasladado del campo filosófico a la conciencia general de la burguesía e incluso a la de muchos obreros.
De aquí nace una veneración supersticiosa hacia el Estado y hacia todo lo que con él se relaciona, veneración que va arraigando más fácilmente en la medida en que la gente se acostumbra desde la infancia a pensar que los asuntos e intereses comunes a toda la sociedad no pueden ser mirados de manera distinta a como han sido mirados hasta aquí, es decir, a través del Estado y de sus bien retribuidos funcionarios.
Los conquistadores españoles, por su escaso número, no podían imponer su dominio sino aterrorizando a la población indígena, en la cual produjeron una impresión supersticiosa las armas y los caballos de los invasores, mirados como seres sobrenaturales.