Ejemplos ?
Yo estaba en ese declinar de la vida, edad propicia para todas las ambiciones y más fuerte que la juventud misma, cuando se ha renunciado al amor de las mujeres. ¡Ay, por qué no supe hacerlo!
Allí supe que una facción alfonsina había cortado el puente de Omellín: Pregunté si era hacedero pasar el río, y me dijeron que no: El vado con las crecidas estaba imposible, y la barca había sido quemada.
Decía: “Aquí yace Alí-Bellús; su mujer Sara y su hijo Macael le dedican este último recuerdo”. Un mes después supe en Valencia lo que ocurrió apenas abandoné el pueblo.
Y supe que mientras ellos participan sentándose, realmente ellos estaban levantándose por lo mejor en el sueño americano y tomando toda la nación de regreso a esos grandes pozos de democracia, los cuales fueron cavados a profundidad por nuestros padres fundadores en la Declaración de la Independencia y la Constitución.
«Cuando yo le engendré, supe que había de morir.» Verdaderamente no te admirarás de que naciese de éste el que había de tener valor para morir con fortaleza.
El señor senador Haedo me hizo la misma advertencia que me hace usted ahora, y no es exacto que no supe qué responder, pues dije que era un error la lectura e informé sobre la fecha en forma precisa.
Pinto marchó, y a la madrugada hizo adelantar la artillería, la que fue sorprendida y con la misma le hicieron fuego hasta que capituló, permitiéndosele retirarse a Santa Fe: supe esta noticia por un vaqueano que tomé en el camino y que era uno de los que iban a dar aquel aviso a dicho vecino.
Entonces la madre, cuando ya estábamos sentados, me dijo en voz baja: — Ella siempre estuvo enferma. Siempre, sabe. Y yo supe en ese momento que el médico de a bordo no había mentido.
"Y al día siguiente, en el mercado, supe una noticia asombrosa: "El hijo del cadí de Fez se había ahorcado voluntariamente, porque su esclava Aischa le había abandonado.
(Vanse.) Jornada tercera - Escena IV (Sale DON JUAN y DON DIEGO.) DON JUAN No pasemos adelante, don Diego, que aqueste sitio, aunque a Sevilla cercano, 170 retirado es del bullicio de la gente, y ya mis iras se corren de haber tenido tres años, en que no supe de vos, mi enojo remiso.
CELESTINA Pues no lo fue, porque don Juan deseó ver a Beatriz, que, al entrar en Sevilla, vio cazar, y a mi casa se llegó 200 a hablarme en ello, y así supe que en Sevilla estaba, y también que le importaba ir a su casa advertí a unas cartas que traía de Flandes.
Cuando de Nicosia me esperaba, donde quisiste en la gran corte verte, que a mí volvieses que con fiebre estaba de ti olvidada a pique de la muerte, supe que a Siria tu corcel andaba, lo cual golpe me fue tan duro y fuerte, que, no sabiendo rastrear tu paso, casi el pecho yo misma me traspaso.