Ejemplos ?
Empero tu deber, Risel amado, ya que te ves alzado a la sublime dignidad de padre, te manda no temer; antes el fuerte pecho contraponer a la violenta avenida del mal y de la suerte.
Hay aguas claras corrientes que van rumoreando a lo largo, y hay dentro de lo verde avecillas que cantan — verderones, jilgueros, oropéndolas y algún sublime ruiseñor.
Las obras clásicas, “de las que todo el mundo habla y muy pocos han leído”, han de mostrarse al adolescente de manera contemplativa, como si fueran pinturas o esculturas, composiciones musicales o movimientos de danza, es decir, hacer que disfrute del placer sublime del arte sin llevarlo a complicaciones eruditas y sofisticadas.
a D.N.S sobre los Santos Evangelios y prometen a la patria desempeñar fiel y exactamente los deberes del sublime cargo a que los han elevado los pueblos, sosteniendo la religión católica y promoviendo los derechos de la causa del país al bien y felicidad común de la América ?
Interrumpir el silencio no osó el mozo atolondrado, y permaneció apoyado en el brazal del sillón: y los ojos de Genaro siguiendo su propia vista, respetaba del artista la sublime inspiración.
De su empezada Madona púsose al punto delante, y vió de uno en otro instante la creación aparecer, bajo la brillante forma de una María sublime, que a su casto pecho oprime el Dios niño a quien dió el ser.
nte el trono de Dios el cielo abierto, suspendido el dolor en el abismo, la absorta creación con ojo incierto se tornó a contemplar en el desierto el sublime misterio del BAUTISMO.
Espíritu sublime y misterioso que del aire en los senos escondido templas su voz, prestándole armonioso eco gigante o soñoliento ruido; arcángel cuyo canto melodioso el orbe arrulla ante tus pies tendido, inspira tú palabras a mi acento, gratas como la música del viento!
Mas te juro que tu imagen y de tu voz el sonido, en mi alma y en mi oído por do vaya llevaré. Niña hermosa, enamorada de lo bello y lo sublime, ¿cuando yo esté lejos, dime, pensarás tal vez en mí?
Hoy es 21 de mayo, fecha en que los chilenos nos unimos para homenajear a los héroes de la Esmeralda que, al sacrificar sus vidas por la Patria, transformaron lo que en apariencia fue una derrota naval en una victoria sublime del espíritu de nuestro pueblo.
Antes que nada está nuestra labor de maestros en el amplio y sublime concepto de entrega al mejoramiento de los seres humanos a través de niños, adolescentes y jóvenes, simiente sana del hombre.
Fiesta infantil que abarca todos los goces íntimos del espíritu y el hogar santo, de niños y de viejos une las voces en pastoril, sencillo y único canto; canto inocente, fácil, pero sublime, popular, que en las almas místico encanto de indecible ternura y amor imprime.