sofista

(redireccionado de sofistas)

sofista

(Del gr. sophistes.)
1. adj./ s. m. y f. Que utiliza sofismas en su argumentación.
2. s. m. y f. FILOSOFÍA Filósofo que pertenecía a la sofística, entre los antiguos griegos.

sofista

 
adj.-com. Que se vale de sofismas.
m. filos. En la Grecia antigua, el que se dedicaba a la enseñanza de la filosofía. Con los sofistas la filosofía, de predominio cosmológico con los preáticos, tomó un giro hacia lo antropológico y lo antidogmático. La palabra sofista, después de Sócrates, tuvo un sentido peyorativo, como el de una especie de retores consagrados a discutir y defender tanto el bien como el mal.

sofista

(so'fista)
sustantivo masculino-femenino
filosofía persona que enseñaba a analizar las palabras y sus sentidos como manera de educar e influir sobre las personas un sofista de la época de Sócrates
Traducciones

sofista

sofista

sofista

Sofist

sofista

sophist

sofista

Sofisti

sofista

SMFsophist
Ejemplos ?
A. He aquí los pobres sofismas de los pobres sofistas que te han instruido. ¡Hete aquí muy indispuesto, por que eres libre como tu perro!
Y si hubieras presenciado esta polémica, te habrías compadecido de tu amigo, porque es muy ridículo, que haya tomado por maestros a estos sofistas.
Critón: Ni a uno ni a otro conozco, Sócrates. Sócrates: Al parecer son de los nuevos sofistas. Critón: ¿De qué país son y qué ciencia profesan?
Bolívar otra vez y su mensaje de Cartagena, cuando dijo: “Tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica y sofistas por soldados”.
Fedro Las trazas eran de eso, Sócrates, y tú mismo sabes, que los hombres más poderosos y de mejor posición en nuestras ciudades se avergüenzan de componer discursos y de dejar escritos, temiendo pasar por sofistas a los ojos de la posteridad.
"No conocemos, ni los sofistas, ni los poetas, ni los oradores, ni yo, lo que es verdad, lo que es el bien, lo que es la belleza, mas hay entre nosotros esta diferencia: que, aunque estas gentes no saben nada, todos creen saber algo; mientras que yo, si no sé nada, al menos no lo dudo.
El filósofo griego murió a causa del odio de los sofistas, los sacerdotes y los principales del pueblo: el legislador de los cris­tianos sucumbió al odio de los escribas, de los fariseos y de los sacerdotes.
Lo mismo que les ocurre a algunos de estos hombres que se las dan de políticos, pasa con los sofistas, porque éstos, gente hábil indudablemente, tienen la desgracia de observar en ocasiones una conducta por completo desprovista de buen sentido.
La diferencia que la naturaleza ha puesto entre estas cosas es tal como acabo de explicarlo, pero a causa de su afinidad los sofistas y los oradores se aproximan a los jueces y legisladores y se dedican a los mismos asuntos.
Sócrates había tratado a los sofistas de ignorantes y los había dejado convictos de mala fe: Jesús, usando de sus derechos divinos, trató a los escribas y a los fariseos de hipócritas, de insen­satos, de ciegos, de malvados, de serpientes, de raza de víboras.
Sócrates .- ¿No es éste, sin embargo, el lenguaje que oyes de boca de los que hacen profesión de formar a los hombres en la virtud. Callicles .- Es verdad; pero ¿puede esperarse otra cosa de gente tan despreciable como los sofistas?
Si la naturaleza no hiciera más que crear, y si no destruyese nunca, yo podría creer, con esos fastidiosos sofistas, que el más sublime de todos los actos sería trabajar sin cesar en el que produce, y, por ende, les concedería que la negativa a producir deba ser necesariamente un crimen.