Ejemplos ?
Poco después, María de Molina y los infantes Enrique y Juan, acompañados por Diego López V de Haro, sitiaron el municipio de Almazán, pero levantaron el asedio por la oposición del infante Enrique.
En esas circunstancias, Rivera obtuvo el triunfo en la Batalla de Palmar sobre Ignacio Oribe, gracias a la conducción en combate del porteño Juan Galo Lavalle que era uno de los aliados y apoyos que tenía Rivera. Las fuerzas de Rivera controlaron todo el interior del país y sitiaron Montevideo.
Sugar, p. 88 Los otomanos saquearon Buda en 1526, la sitiaron en 1529 y, finalmente, la ocuparon en 1541. La ocupación turca duró más de 140 años.
Estalló así la guerra civil. Los rebeldes sitiaron la fortaleza del Callao. El pueblo de Lima no simpatizó con los gamarristas y ayudó a los sitiados.
Para entonces, el reino texcocano se encontraba debilitado, no contaba con aliados comprometidos, ni tenía las suficientes armas ni el ejército necesario para sostener una guerra y repeler la invasión. En 1418, los tepanecas sitiaron la ciudad de Texcoco durante 30 días.
Tras cruzar el Riachuelo aguas arriba de la posición elegida por Liniers —a orillas del Riachuelo, dando espaldas al mismo— sitiaron la capital el 4 de julio.
Bermúdez, en realidad, seguía las directivas de Gamarra, que se hallaba en Lima maquinando el golpe de estado, alegando que la presidencia de Orbegoso era ilegal pues no le correspondía a la Convención Nacional elegir al Presidente. Las tropas bermudistas sitiaron la fortaleza del Callao, donde se hallaba atrincherado Orbegoso.
En el vital nudo de carreteras de Bastogne, los alemanes sitiaron la ciudad, defendida por la 101.ª División Aerotransportada, pero no consiguieron tomarla.
Don Juan llamó en su ayuda a los benimerines de Marruecos y sitiaron la plaza que estaba defendida por su gobernador Guzmán el Bueno, señor de León.
El 2002, los Nazgûl sitiaron Minas Ithil y dos años más tarde la convirtieron en Minas Morgul, y Cirith Ungol fue también poseída por el mal.
En respuesta a esta acción, la guarnición de Lima se sublevó al día siguiente y proclamó Jefe Supremo a Bermúdez. Las tropas bermudistas sitiaron la fortaleza del Callao.
Fuerzas y potestades me sitiaron y, prueba sobre prueba, acorralaron mi fe, que ni la cambio ni la vendo, y yo les vi marchar con su despecho feliz, sin presentir nada en mi pecho del dulce mal con que me estoy muriendo.