simulacro

simulacro

(Del lat. simulacrum.)
1. s. m. Acción o actividad simuladas con que se imita la manera de realizarse o desarrollarse las verdaderas, como preparación para una contingencia o con intención de engañar hubo un simulacro de incendio en el metro. ensayo
2. Ficción o falsedad sus gestos de cariño no son más que un simulacro. fingimiento
3. Producto de fantasía. imaginación
4. Imagen hecha a semejanza de una cosa o persona. símil
5. MILITAR Acción de guerra fingida para adiestrar a la tropa.

simulacro

 
m. Imagen hecha a semejanza de una cosa o persona.
Especie que forma la fantasía.
mil. Acción de guerra fingida para adiestrar las tropas.

simulacro

(simu'lakɾo)
sustantivo masculino
imitación de un hecho para conocer las medidas que deben tomarse en caso de ocurrir realmente En el colegio realizaron un simulacro de evacuación.
Traducciones

simulacro

simulacro

simulacro

simulacre

simulacro

SM
1. (= fingimiento) → sham, pretence, pretense (EEUU)
un simulacro de ataquesimulated attack, mock attack
un simulacro de combatemock battle
simulacro de incendiofire practice, fire drill
simulacro de salvamento (Náut) → boat drill
2. (= apariencia) → semblance
Ejemplos ?
Un día que salimos por el río, cerca de los llamados "rápidos de Stanley", en busca de un cargamento de marfil, después que hubimos adquirido la mercadería y en momentos que los "cazadores" wauas, en sus piraguas, efectuaban en torno de nosotros un simulacro de danza náutica, Farjalla quiso apoderarse por la violencia de una esclava que yo había canjeado por una pistola automática.
Entiendo que existe una enorme confusión conceptual y jurídica. Para salir de esta Argentina donde el pasado vuelve a título de simulacro y desencuentro, voy a ir a Alemania.
Para ti son los Apolos rubios y luminosos, las Minervas severas y soberanas. Tú, como un mago, conviertes la roca en simulacro y el colmillo del elefante en copa del festín.
El Director de “EL COMERCIO DEL PLATA” se cuidó de no saber quiénes precisamente habían ideado y realizado el simulacro de su fusilamiento en plena vía pública de la Restauración porque estaba en su propio y particular interés silenciarlo.
Otro-muy otro por cierto-fue el motivo ocasional de la ausencia de toda alusión o referencia a los Vascos españoles de Montevideo y la Restauración en general y particularmente a quienes idearon y en plena vía pública habían llevado a cabo el simulacro de fusilamiento del Dr.
Monja fracasada por estar ya pasadita de edad cuando le vinieron los hervores monásticos, quiso hacer de su casa un simulacro de convento, en el sentido decorativo de la palabra; de su vida algo como un apostolado, y toda, toda ella se dio a los asuntos de iglesia y sacristía, a la conquista de almas a la mayor honra y gloria de Dios, mucho aconsejar a quien lo hubiese o no menester, ya que no tanto a eso de socorrer pobres y visitar enfermos.
Estaban los trogloditas, los de la fortuna del cielo, los de Baal, los de Astarot, los del ídolo Moloch y Renfán de la ara de Tofet; los puteoritas, herejes veraniscos de pozos; los de la serpiente de metal; y entre todos sonaba la barahúnda y el llanto de las judías que debajo de tierra, en las cuevas, lloraban a Thamuz en su simulacro.
Con todo, en el frontispicio del mismo templo adonde veíamos colocado aquel otro simulacro todos los que de todas partes concurríamos acomodándonos donde cada uno podía estar mejor, con gran atención veíamos los juegos que se hacían; pero volviendo los ojos a un lado, observábamos la pompa, fausto y aparato de las rameras, y volviéndonos a otros, veíamos la virgen diosa, y cómo adoraban humildemente a ésta, y celebraban delante de la otra tantas torpezas.
He referido primero la descendencia de Marco Bruto que los padres, porque en el nombre y en el hecho más pareció parto desta memoria que de aquel vientre. Tenía Bruto estatua; mas la estatua no tenía Bruto, hasta que fue simulacro duplicado de Marco y de Junio.
Varela se guardó-con todo cuidado-de precisar tal hecho que mal podía ignorar, cuando-entre zumbón y melancólico-se refirió a este simulacro en los “sueltos de 10 y 17 de marzo de “EL COMERCIO DEL PLATA” que ya transcribí.
la señorita Ana Pintos Era el día primero de los Ázimos, aquella fiesta solemne, simulacro del fin del cautiverio egipcio y del regreso a la patria.
Es su designado para tan alto puesto nada menos que el maestro Ricardo Albarracín, viudo con dos hijos, zapatero de viejo, que tiene por allí cerca un simulacro de taller.