sibaritismo

sibaritismo

s. m. Modo de vivir del sibarita.

sibaritismo

 
m. Género de vida regalada y sensual, como la de los antiguos sibaritas.
Traducciones

sibaritismo

SMsybaritism, love of luxury
Ejemplos ?
El sello Ernesto Carmona Editor publicó en Venezuela numerosos libros de periodismo y ciencias sociales en la década de los 80, entre otros Morir en Tacoa, de Miro Popic, estudio sobre los riesgos de la profesión del periodista; Adiós al sibaritismo y El Nuevo Desorden Internacional, ensayos del boliviano Ted Córdova Claure, y De buena fuente, del periodista argentino-cubano Jorge Timossi.
Para ofrecerla mi regalo, tuve el sibaritismo de querer agregar al regalo, la sorpresa y yo, que solía verla a las once de la noche, amparado por la sombra, aceché y en momento propicio me metí al patio.
Es injusta la fama cuando asegura que se come mal por allí. En mi provincia hay un sibaritismo rústico que encanta. Bien sabe mi paisana estimar, buscar y servir en su mesa las mejores frutas, empezando por la que se cría en su heredad, mil veces más grata al paladar y más lisonjera para el amor propio que la tan celebrada del cercado ajeno.
Chocolate sin harina de lo más concentrado y espumoso; aquel chocolate con que las hermanas se regodeaban en sus horas de sibaritismo, le era servido en una jícara tamaña como esquilón.
Salud al califa espléndido, magnífico, soberano. La embriagadora poesía que de él brota incita al sibaritismo, a las ardientes pasiones.
A lo largo de una vida de lujo y sibaritismo extremos, José de Salamanca había sido revolucionario, abogado, conspirador, alcalde, juez, banquero, contratista de obras, empresario de teatros, director de empresas, ingeniero, agricultor, ganadero, ministro, senador, diputado, marqués, conde y Grande de España.
Sus biógrafos, entre los que se encuentran su contemporánea Carlota de Holstein-Gottorp, lo han considerado como un príncipe bien parecido, que aventajaba en ese aspecto a sus dos hermanos. Sin embargo, le achacan un carácter débil y una marcada proclividad a la frivolidad, al sibaritismo y a las mujeres.
Federico pasó el resto de su reinado dedicado a la indolencia y al sibaritismo, ocupándose de actividades como la caza, las relaciones sociales y la búsqueda de amantes suecas.
El sibaritismo puede referirse a cualquier orden de la vida o volcarse de forma más concreta en determinado tipo de bienes o manifestaciones y, así, pueden encontrarse sibaritas de la comida, de la música, de la tecnología, etc.