servilmente

servilmente

1. adv. Como siervo se rebaja servilmente ante su jefe.
2. De modo bajo o indecente. indignamente
3. Al pie de la letra, sin quitar ni poner nada.

servilmente

 
adv. m. A manera de siervo.
Indecorosamente, con bajeza o desdoro.
A la letra, sin quitar ni poner nada.
Traducciones

servilmente

servilmente
Ejemplos ?
La línea sigue servilmente la costa del mar Tirreno durante la mayor parte de la ruta debido a la difícil orografía del territorio, en muchos casos con costas escarpadas y colóquelo en el mar, sin adentrarse en el Interior excepto en unos pocos casos.
Habiéndose iniciado como poeta todavía en la tradición del Renacimiento con ecos de clásicos e italianos, sintió tras su regreso a España el influjo del culteranismo sin dejarse avasallar servilmente por la imitación de Góngora.
La crítica contemporánea ve todavía a Canova como el mayor representante de la corriente neoclásica de la escultura, y reconoce su importante papel en el establecimiento de un nuevo canon que al referirse a la tradición de la antigüedad no estuvo servilmente ligado a ella, se adaptó a las necesidades de su propio tiempo, con la creación de una gran escuela de difusión e influencia.
Estaban permanentemente divididas en facciones, que servilmente se organizaban bajo los emblemas de los demagogos rivales, y estos continuaban influenciando a sus partidarios mediante la corrupción y los sobornos más vergonzosos, cuyos medios se conseguían mediante la malversación de dinero público».
Era la lengua del común” La pelea entre la Plutocracia generó divisiones respecto a si usar los fondos para la plutocracia chilena liderados por Balmaceda o seguir servilmente al imperio de turno, como ha sido la costumbre de la oligarquia chilena.
Mike Hale de la New York Times tuvieron reacciones mixtas de la feria, pasando de cómo la versión de History Channel casi servilmente sigue la fórmula de la versión que la BBC utiliza ("que cualquier tema o concepto puede apelar a un amplia audiencia si encuentra el equilibrio adecuado de competencia y destrucción (el aplastamiento infantil de objetos de gran tamaño), con humor, el sentimiento y los lugares bonitos.
En virtud de las graves lesiones orgánicas y económicas tan bárbaramente esgrimidas por el Gobierno actual, así como la inmoral acción que los familiares de Cárdenas desarrollan en todas las Secretarías de Estado, ya que no es un secreto para nadie la enorme fortuna acumulada por ellos, a quienes servilmente los ministros, por conservar sus puestos, los benefician con las más jugosas concesiones en detrimento y gran perjuicio del Tesoro de la Nación, y por ende, del sufrido pueblo mexicano.
Los historiadores de Buenos Aires – y en esta parte, los nuestros han acostumbrado a seguirlos servilmente – divulgan la falsedad de que los orientales eran soldados sin instrucción militar alguna, multitud heroica y abnegada, pero sin nociones del oficio.
Aquel Simón Rodríguez que dejó para todos los tiempos de América Latina, como un reto para nosotros, aquello de que la América Latina –en ese tiempo América Meridional en el término– no podía seguir imitando servilmente, sino que tenía que ser original y llamaba a inventar o errar.
Nuestra civilización será también juzgada por sus obras; y si se la ve copiar servilmente a la europea aun en lo que ésta no tiene de aplicable, ¿cuál será el juicio que formará de nosotros, un Michelet, un Guizot?
No concibo que un hombre honrado se pueda acostumbrar a desayunarse todos los días con dos docenas de discursos impresos, en los que se le acusa de venal, de despilfarrador, o, cuando menos, de estúpido; y el tratar en términos parecidos, si no peores, a los hombres de mi altura, es la ocupación de las tres cuartas partes de la prensa periódica; porque ésta misma que en España se lamenta de que las letras, las artes y la industria, están en pañales y necesitan consejos y academias, consagra todos sus desvelos a calumniar, a fiscalizar el poder, cuando en él no están sus hombres, o a adularlos servilmente cuando están al frente de la cosa pública.
Pero una cosa es la activa vida política, la lucha por los ideales, pretendiendo mejorar la propia condición de la colectividad a que se pertenece, y otra cosa bien distinta es la aventura que sólo obedece a inadaptación o a sobreestimación de la propia persona, como diversa es también la actitud de quien acata servilmente consignas ajenas.