sensual


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sensual

(Del bajo lat. sensualis.)
1. adj. De las sensaciones. sensitivo
2. Se refiere a lo que, percibido por los sentidos, causa placer lleva un perfume dulce y sensual. placentero cerebral
3. Que despierta deseo sexual movía su cuerpo de forma sensual. voluptuoso
4. Se refiere a la persona que es muy sensible a los placeres sensuales. erótico

sensual

 
adj. Sensitivo (de los sentidos).
Díc. de cada uno de los gustos y deleites de los sentidos, de las cosas que los incitan o satisfacen y de la persona aficionada a ellos.
Relativo al apetito carnal.

sensual

(sen'swal)
abreviación
1. relacionado con las sensaciones que producen los sentidos El vino produce al paladar una agradable impresión sensual.
2. relacionado con las sensaciones que producen excitación sexual No hay que dejar de experimentar ningún tipo de placer sensual.
3. que provoca este tipo de sensaciones Su mirada era provocativa y sensual.
4. persona que es aficionada a este tipo de sensaciones Era un hombre sensual y descarado.
Sinónimos

sensual

adjetivo
2 gustoso, deleitoso, sibarítico, epicúreo, voluptuoso.
Sibarítico comporta cierto refinamiento.
Traducciones

sensual

geil, sinnlich

sensual

voluptema

sensual

sensuel

sensual

smyslný

sensual

sanselig

sensual

aistillinen

sensual

senzualan

sensual

感覚に訴える

sensual

감각적인

sensual

sensuell

sensual

czuciowy

sensual

som påverkar sinnena

sensual

กระตุ้นให้เกิดความรู้สึกในทางสวยงาม

sensual

duyarlı

sensual

gây thích thú cho giác quan

sensual

чувствен

sensual

ADJsensual, sensuous

sen·su·al

a. sensual, sensuous; carnal.
Ejemplos ?
Y así quedó Edgard a oscuras y en silencio absoluto. No podía el doctor ni preguntar a su paciente si quería ser destaponado, vuelto a la vida sensual.
Yo, Isabela, desde el punto que te quise, fue con otro amor de aquel que tiene su fin y paradero en el cumplimiento del sensual apetito; que puesto que tu corporal hermosura me cautivó los sentido; tus infinitas virtudes me aprisionaron el alma de manera que si hermosa te quise, fea te adoro.
- Una mujer esbelta y de atractivo vestuario cantaba al ritmo de Mack, the Knife para divertir a los asistentes y se deshacía en frenéticos y voluptuosos balanceos sin cansarse de repetir aquella melodía sensual al unísono del conjunto de jazz que la acompañaba.
Una paloma voló a uno de sus brazos. Ella la mimó dándole granos de trigo entre las perlas de su boca fresca y sensual. Me acerqué más.
Decian el avariento y el logrero: No hay duda de que roba este hombre las provincias; afeaba sus rarezas el extravagante; decia el sensual que solo con sus gustos tenia cuenta; y esperaban las mugeres que en breve le sustituiria otro ministro mas mozo.
Al asomar las primeras caras bonitas, el resplandor, que hasta entonces venía del sol, pareció venir de ellas, y de los resplandecientes ojos de las rapazas partió la señal de sensual alegría.
Quiere Mauricio Barrés, en las sutiles páginas que intitula «La leyenda de una Cosmopolita», y en que estudia a la Bashkirtseff, darnos de ella, ya que no un retrato definitivo, tres impresiones instantáneas de tres actitudes suyas y nos la presenta adolescente, en las sabanas heladas de Rusia, dejando desarrollarse en sí el vigor espiritual y sensual que animara su vida...
A las primeras copas bebidas en obsequio de la dichosa pareja, todas las cabezas se trastornaron, no con aquella alegría del espíritu, noble, expansiva y sin malicia, que reinó en los banquetes que honrara el Señor con su presencia, sino con el delirio sensual e inmundo de la materia.
Y en cuanto a las novedades de caprichosa y misteriosa voluptuosidad que el autor francés encontraba a cada paso en ciertos antros del vicio de la gran capital, ¡qué poca admiración le causaban a Guardiola, que algo conocía y todo lo demás del género lo daba por visto y condenado en nombre, no ya de la moral, del buen sentido estético y hasta del mero egoísmo sensual y utilitario!
María Antonieta era cándida y egoísta como una niña, y en todos sus tránsitos se olvidaba de mí: En tales momentos, con los senos palpitantes como dos palomas blancas, con los ojos nublados, con la boca entreabierta mostrando la fresca blancura de los dientes entre las rosas encendidas de los labios, era de una incomparable belleza sensual y fecunda.
Es una muestra de poesía erótica; las descripción de los placeres amorosos es ascendiente y destacan en ella las comparaciones con elementos naturales de carga sensual, como la miel de los panales o las conchas del mar, que nos remiten a un estilo más renacentista.
Por sensual queda en desuso la lírica pagana; y la cristiana, que fue hermosa, por haber cambiado los humanos el ideal de Cristo, mirado ayer como el más pequeño de los dioses, y amado hoy como el más grande, acaso, de los hombres.