sedeña

sedeña

1. s. f. Estopilla segunda que se saca del lino al rastrillarlo.
2. TEXTIL Tela o hilaza que se hace de esta estopilla.

sedeña

  (de sedeño)
f. Estopilla segunda sacada del lino al rastrillarlo.
Tela que se hace con ella.
Ejemplos ?
¡Con qué dulzura afectuosa olvidaba su fiereza, el hervor de su sangre morisca, el sol derretido que corría por sus venas bajo la sedeña piel, para amansarse al contacto del cuerpo ágil, con el cual parecía formar uno solo al realizar las empresas de la destreza y del valor!
Bizcas y tuertas dos miraduras con cuidado y un medio suspiro. Cabellos cuaternarios, entre sedeña y estopa, que se pueden echar ventosas con ellos, valen menos que una calva.
Los rayos del sol poniente circundaron como una aureola la cabeza infantil: La crencha sedeña y olorosa fue como onda de luz sobre los hombros de la niña.
Artista por instinto, con el andar rítmico de las grandes solemnidades, con un sentimiento de la actitud que sólo él posee en grado tal, Pío IX se acerca a la cuna, junta las manos de marfil, eleva al cielo un instante los ojos, como si se invocase la presencia de Dios; se arrodilla, se abisma y los paños de su cándida vestidura se esparcen esculturales y clásicos cual los plegados de alabastro de un ropaje de Canova. El Niño, el Bambino, duerme desnudito, color de rosa, reclinado en su rubio colchón de sedeña paja.
Lentamente, mientras examinaba yo la extraña figura del hombre, se quitó ella los guantes de Suecia y se frotó las manos, dos manecitas largas y pálidas de dedos afilados como los de Ana de Austria en el retrato de Rubens, con que se echó para atrás los bucles de la suelta cabellera castaña, rizosa y sedeña que donde la luz la hería de frente tenía visos de oro.
Su cutis fino, de puro raso, percibía el contacto de la batista, la caricia muelle del encaje; su garganta, la tibia atmósfera que crean los rizados plumajes y las vivientes pieles; sus orejas de rosa, el toque frío del claro solitario; sus pies airosos, la opresión elástica y crujiente de la malla sedeña...