Ejemplos ?
Pero siguió llorando como si tal cosa, vertiendo litros de lágrimas, hasta que se formó un verdadero charco a su alrededor, de unos diez centímetros de profundidad y que cubría la mitad del suelo de la sala. Al poco rato oyó un ruidito de pisadas a lo lejos, y se secó rápidamente los ojos para ver quién llegaba.
-Eso sí..., pero como llegó este proigio y perdí los papeles y se me secó el paladar y se me puso er pelo de punta y me dieron escalofríos y se me emberrenchinó la sangre y...
Entróse luego Agamemnón por las filas de otros guerreros, y combatió con la lanza, la espada y grandes piedras mientras la sangre caliente brotaba de la herida; mas así que ésta se secó y la sangre dejó de correr, agudos dolores debilitaron sus fuerzas.
Oyóle Febo Apolo y en seguida calmó los dolores, secó la negra sangre de la grave herida e infundió valor en el ánimo del teucro.
13 Y sucedió que en el año seiscientos y uno de Noé, en el mes primero, al primero del mes, las aguas se enjugaron de sobre la tierra y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba enjuta. 14 Y en el mes segundo, á los veintisiete días del mes, se secó la tierra.
4 Ycomo se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á él, dijo por una parábola: 5 Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron. 6 Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.
10¿No eres tú el que secó la mar, las aguas del grande abismo; el que al profundo de la mar tornó en camino, para que pasasen los redimidos?
4 Y como el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Beth-el, extendiendo su mano desde el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, que no la pudo tornar á sí.
5 Y otra parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y luego salió, porque no tenía la tierra profunda: 6 Mas salido el sol, se quemó; y por cuanto no tenía raíz, se secó.
19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: Nunca más para siempre nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.
El pozo del fox-terrier se secó, y lasasperezas de la vida, que hasta entonces evitaran a Yaguaí, comenzaronpara él esa misma tarde.Desde tiempo atrás, el perrito blanco había sido muy solicitado por unamigo de Cooper, hombre de selva cuyos muchos ratos perdidos sepasaban en el monte tras los tatetos.
¿Qué puedo hacer? Sacó su pañuelo y se secó las gotas de sudor de su frente acalorada. – Si telegrafío «peligro» en una dirección de la línea, o en ambas, no tengo prueba alguna que aportar –siguió, secándose las palmas de las manos–.