Ejemplos ?
Para muchas bodegas pequeñas el uso de un equipo móvil de embotellado, incluso para embotellado estéril, en el que la línea completa de embotellado está alojada dentro de un remolque, y todo ello se alquila a conveniencia, es preferible a mantener una instalación técnicamente inferior o parecida, pero cara, para el tiempo que se usa.
XVI Buenos días, ¿cómo está usted? Tome leche. Tome café. Aquí se vende. Allí se alquila. Ganga. Descuento. ¡Qué golosina! Super refresco.
Cuando cualquier ciudadano puede ganar 200 pesos con el sudor de su frente, no se alquila para delatar a nadie. Es verdad que siempre hay criminales natos.
Pegado en ella se veía un papel amarillento en el que apenas podían leerse estas palabras, escritas con una letra gruesa y desigual: «Se alquila o se vende.
Raúl López Padilla, con la promesa de construir uno más moderno y a la fecha ya han pasado 3 administraciones y sigue el terreno sin estadio, que se alquila a circos, evitando así que las nuevas promociones de estudiantes, practiquen en instalaciones propias, deportes de alto rendimiento en el área del atletismo.
El primer paso se da a principios de 1998, cuando se alquila un inmueble en la calle Bolívar con el propósito de que allí funcione el diario.
En ese mismo mes el Alondras designa como entrenador del primer equipo a Bermúdez, el que fuera guardameta del Celta, Atlético de Madrid y Valencia. Como no se consigue el local de la lonja, se alquila el bajo de la casa nº 10 de la calle Romay.
Otras veces vamos a pasear por las calles principales y vemos una casa que se alquila, y pensamos si nos convendría para cuando yo sea juez.
El 12 de octubre de 1827, Lavalleja que, volviendo por los fueros de la orientalidad – suprema ley – había desterrado, sin forma de juicio, de la Provincia a los doctores Ferrara y Ocampo, autores del plan a que me referí antes y que puede leerse íntegramente en la “Crónica Política y Literatura de Buenos Aires” de los días 11 y 12 de setiembre del mismo año, se presentó inopinadamente en Canelones a reclamar su puesto de Gobernador legítimo y cerrar la sede la H. Sala, colocando en su puerta el harto merecido cartel de “Casa que se alquila” .
Dijérase que aquella diosa honrada de la clase media había estudiado su modo de vestirse, de peinarse, de mirar, de moverse, de conllevar, en fin, los tesoros de su espléndida juventud en tal forma y manera, que no se la creyese pagada de sí misma, ni presuntuosa, ni incitante, sino muy diferente de las deidades por casar que hacen feria de sus hechizos y van por esas calles de Dios diciendo a todo el mundo: Esta casa se vende... o se alquila.
La tiranía tuvo sus causas, tuvo sus raíces en males de tipo social. Cuando cualquier ciudadano puede ganar 200 pesos honradamente, no se alquila para ir a asesinar a nadie.
La mujer sola se enriquece con los despojos del varón; ella sola pone a sueldo sus noches, ella sola se alquila, vende el placer que sienten los dos, que los dos anhelaban, y fija el precio en razón de los goces que espera.