señuelo


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señuelo

1. s. m. CAZA Cualquier objeto usado para atraer a las aves.
2. Cualquier cosa que se usa para atraer o persuadir por medio de mentiras. añagaza
3. Ave que se emplea para atraer a otra. cimbel
4. Argent., Bol. Grupo de cabestros o mansos utilizados para atraer al resto del ganado.
5. caer alguien en el señuelo Ser engañado. caer en el lazo
6. caer al señuelo CAZA Bajar el halcón a hacer presa en el ave que le ponen de muestra para adiestrarlo, en cetrería. caer a la presa

señuelo

 
m. Cualquier cosa que sirve para atraer a las aves.
Cimbel (ave).
fig.Cualquier cosa para atraer o inducir, con alguna falacia.
Sinónimos

señuelo

sustantivo masculino
1 reclamo, añagaza.
Aluden al artificio que se emplea para atraer a las aves de caza, generalmente cuando también tiene forma de ave y emite un sonido que imita el canto de la misma.
2 atractivo, cebo, trampa, emboscada, engaño, treta.
Aluden a la artimaña empleada para persuadir, atraer o inducir a una persona a hacer una cosa, generalmente con mentiras.
Traducciones

señuelo

bait, decoy, lure

señuelo

شرك

señuelo

maniak

señuelo

诱饵

señuelo

誘餌

señuelo

おとり

señuelo

미끼

señuelo

SM
1. (Caza) → decoy
2. (fig) (= cebo) → bait, lure
3. (Andes, Cono Sur) (= buey) → leading ox
Ejemplos ?
Esteban Echeverría y una cultura nacional (disponible) Fernando Operé. "La cautiva" de Echeverría, el trágico señuelo de la frontera (crítica de La Cautiva).
Sin embargo, los rumores continuaron, y se especuló que 10,000 Days era un título falso y un señuelo, como había pasado anteriormente con el título de Lateralus.
En el manga se explica que Luna y Artemis habían decidido suprimir parte de la memoria de Luna, para que pudiera desempeñar su misión de entrenar a la verdadera princesa, Usagi, como una guerrera Sailor Senshi mientras que Minako, con ayuda de Artemis y bajo el disfraz de Sailor V, actuaba de señuelo, para así engañar a los enemigos.
El vulgo de las artes laborioso, el mercader que necesario al lujo al lujo necesita, los que anhelando van tras el señuelo del alto cargo y del honor ruidoso, la grey de aduladores parasita, gustosos pueblen ese infecto caos; el campo es vuestra herencia; en él gozaos.
Juntáronse luego sus perseguidores que se hallaban desbandados y resolvieron llevarlo en un señuelo de bueyes para que expiase su atentado en el lugar mismo donde lo había cometido.
Probará una vez más, que ninguna prédica tendenciosa y ningún señuelo falaz podrán trocar sus más íntimos sentimientos ni desviarla de su hogar ni de su pueblo.
El comprador, de repente, levanta en silencio el rebenque, para que sus peones lo sigan, y abre con ellos en la hacienda, al tranco largo, un surco que corta del rodeo, más o menos, el trozo convenido de quinientas cabezas. El surco se ensancha, las vacas caminan: las enderezan al viento, donde queda parado el señuelo, y al grito de: «¡Vaca!
Con la punta del cuchillo daba vuelta en las brasas al pedazo de carne, cuidando de que no se quemase por demás, y cuando por fin vio que ya no chirriaba llenando la cocina de sus olorosos vapores, lo sacó del fuego, lo depositó con precaución encima de una tablita que allí estaba y, tajada por tajada, se lo comió todo, con un poco de sal y nada más, tragándose por encima medio jarro de agua. Cuando volvió del rodeo, dos horas después, traía entre los novillos del señuelo una vaquillona gorda.
y se forma la gente, se corta y se aleja el señuelo, al viento siempre, y por un embudo de jinetes, pasan de a una, de a dos, de a cinco, deshilándose despacio a veces, y otras, a todo correr, las vacas y los toros, los novillos y los terneros, las rosillas y las coloradas, las blancas y las negras, las moras y las overas saludándose cada cincuenta con un grito y una tarja.
Cuando dos o tres gauchos no atinaban en cortar del rodeo algún animal porfiado y lo estropeaban a golpes, sin poderlo sacar, se acercaba él despacio, con su caballo mansito, despachaba a dos de los peones a otra tarea, y con el que quedaba, sin mayores gritos ni rebencazos, sin más aparato que una voluntad enérgica, dominaba al bruto, y como por persuasión, lo llevaba hasta el señuelo.
BRÍGIDA ¡Sí, por cierto! ¡Ahí están los ginoveses de manifiesto y para venirse a la mano, como halcones al señuelo! Andan todos malencónicos y tristes con el decreto.
Y el programa de la izquierda, si se examina, tiene estas tres cosas; en primer lugar, una parte que es de puro señuelo electoral, una pura enumeración de bienandanzas; se va a hacer de España una Arcadia, sin que sepamos cómo.