señorita

señorita

1. s. f. formal Fórmula de tratamiento que se aplica a la mujer soltera. señora
2. Tratamiento de cortesía que se da a las maestras de escuela.
3. Cigarro puro estrecho y delgado.
Traducciones

señorita

أﻧﺴﻪ, آنِسَةٌ

señorita

frøken

señorita

Fräulein

señorita

fraŭlino

señorita

خانم

señorita

neiti

señorita

3=1, 2

señorita

सुश्री

señorita

kisasszony

señorita

nona

señorita

ungfrú

señorita

お嬢, 独身女性の名字の前に付ける敬称

señorita

숙녀, ...양

señorita

panelė

señorita

jaunkundze

señorita

panna

señorita

senhorita, menina

señorita

gospodična

señorita

slečna

señorita

fröken

señorita

панна

señorita

tiểu thư, Cô

señorita

小姐

señorita

slečna

señorita

gospođica

señorita

frøken

señorita

นางสาว

señorita

Bayan

señorita

A. ADJ (= de buenos modales) (Cono Sur) → polite
B. SF
1. (= mujer soltera) → young lady
una señorita ha llamado por teléfonoa young lady phoned
ya estás hecha toda una señoritayou've turned into a proper young lady
la señorita no está contenta con nada (iró) → it would seem nothing pleases her ladyship
residencia de señoritashostel for young women
señorita de compañía (euf) → escort girl
2. (fórmula de tratamiento)
2.1. (con apellido) → Miss
señorita PérezMiss Pérez
¿es usted señora o señorita?is it Mrs or Miss?
2.2. (con nombre de pila) buenos días, señorita Rosa (a Rosa Pérez) → good morning, Miss Pérez
2.3. (hablando directamente) ¿puedo ayudarla en algo, señorita?can I help you, madam?
2.4. (usado por criados) la señorita no está en casa (referido a Rosa Pérez) → Miss Pérez is not at home
¿a qué hora desea la señorita que la despierte?what time would you like me to wake you, Miss?
2.5. (en correspondencia) estimada señorita (a Rosa Pérez) → Dear Miss Pérez, Dear Ms Pérez
3. (= maestra) → teacher
mi señorita no nos ha mandado tareamy teacher didn't give us any homework
señorita, Luisa me ha quitado el bolígrafoMiss, Luisa has taken my pen
Ejemplos ?
El Capitán abrió sus hermosos ojos; miró a Angustias muy fríamente, y volvió a cerrarlos, diciendo con mayor lentitud: -¡Yo no deliro nunca, señorita!
- Y empezó a imaginar lo que ocurriría en este caso: «¡Señorita Alicia, venga aquí inmediatamente y prepárese para salir de paseo!», diría la niñera, y ella tendría que contestar: «¡Voy en seguida!
UNA SEÑORITA QUE ES MUY ERUDITA Señorita, yo no sé por qué su papá de usté le ha dado esa educación, y le diré la razón de no explicarme el por qué.
Pero entiéndase que todo ello es partiendo de la base, ¡oh querido pariente!, de que tu generoso corazón y el ilustre nombre que llevas sabrán hacerte prescindir de ciertos resabios de colegio, cuartel y casino, y ahorrar descontentos y sinsabores a la respetable dama y a la digna señorita que, eficazmente secundada por su activa y robusta doméstica, te libraron de morir en mitad de la calle...
-¡Déjanos, Rosa!... pero no despiertes a la señorita Angustias... Dios querrá dejarme vivir hasta que amanezca y entonces la llamaré para que nos despidamos...
-No se sonría usted, señorita; ¡que eso es burlarse de un pobre enfermo, incapacitado de huir para librarla a usted de su presencia!
-dijo el cuello-, ¿una especie de cinturón interior?. Bien veo, mi simpática señorita, que es una prenda tanto de utilidad como de adorno.
Todo esto si se dirigía a la madre, y, si era la gallega, decíale con mayor furia: -¡Oye y entiende, monstruo de Mondoñedo! Dile a tu insoportable señorita que son las ocho y tengo hambre.
(1986) El hablador (1987) Elogio de la madrastra (1988) Lituma en los Andes (1993), Premio Planeta Los cuadernos de don Rigoberto (1997) La Fiesta del Chivo (2000) El paraíso en la otra esquina (2003) Travesuras de la niña mala (2006) El sueño del celta (2010) El héroe discreto (2013) = La huida del Inca (1952) La señorita de Tacna (1981) Kathie y el hipopótamo (1983) La Chunga (1986) El loco de los balcones (1993) Ojos bonitos...
El Capitán estaba rojo de indignación y de vergenza. -¡Ya lo está usted oyendo, señorita Angustias! -exclamó al fin en son muy amargo y triste-.
Pero el Capitán no se amansó por ello, sino que la miró de hito en hito con mayor furia, como acosado jabalí a quien arremete nuevo y más temible adversario y exclamó valerosísimamente: -¡Señorita!...
¡En cuanto me ponga bueno, me despediré de él y de su oficina, y pretenderé una plaza de comandante de presidios, para vivir entre gentes que no me irriten con alardes de honradez y sensibilidad! Oiga usted, señorita Angustias: ¿quiere usted decirme por qué se está riendo de mí?