Ejemplos ?
Resta, después de haber enseñado la diferencia de los dos príncipes depuestos, señalar la diferencia (que no fue menor) entre los dos Brutos que intentaron las deposiciones del uno y del otro.
Debo señalar aquí que la publicación de los Documentos para servir al estudio de la Independencia Nacional editados en la Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay y luego en volúmenes separados aunque introducidos por el doctor Ferreiro, como él mismo lo expresa, no fueron su obra.
Es también importante señalar que antes de la llegada de los españoles se dieron una serie de “presagios funestos’ que anunciaban el fin del imperio Azteca; bajo estas condiciones Moctezuma tiene que recibir a los invasores a quienes hasta el último momento se les dio un trato como embajadores de un poderoso rey o como a Quetzalcóatl en persona según lo manejara lo manejara Cortés a su conveniencia.
No tengo tiempo de señalar, como podría, otras causas especiales o particulares determinantes de la actual casi perfecta uniformación social del país.
Por lo demás, no se piense que la emigración al Ayuí pudo ser contigüidad histórica donde yo acabo de señalar categóricamente continuación sin intermitencias.
Ammi estaba también muy impresionado y tuvo que limitarse a señalar con la mano, por falta de voz, cuando quiso llamar la atención de los demás sobre la creciente luminosidad de los árboles.
Allí se habían levantado enormes construcciones para señalar cómo los errores animales de los seres humanos podían ser superados en una dura lucha de voluntad donde venciera la inteligencia creadora de Quetzalcóatl.
Baste señalar que el introductor del comtismo en México, Gabino Barreda, varió incluso el consagrado lema de “Amor, Orden y Progreso”, por el de “Libertad, Orden y Progreso”, en su célebre “Oración cívica” de 1867, discurso que lo elevó a los primeros planos de la política nacional por la lúcida argumentación con que pretendió demostrar la acción de la ley del progreso en la historia mexicana, la inevitabilidad del triunfo liberal, consumado ese año, y el prometedor futuro que se abría ante la nación azteca.
Y hacen Semiótica aparte también, sin conocerla, en los sindicatos; en las políticas de altura o de bajura; o quienes manejan cualquier maquinaria; y los astronautas; y los astrólogos; y los astrónomos; y los físicos, y los químicos; y aquellos sabios en modas anticuadas o al día; o los que desearían adelantarse al futuro o explicar el pasado; en fin, hasta los cocineros, en un etcétera tan amplio que algunos se escandalizan e intentan señalar a la Semiótica límites imposibles, pues nada existe sin la huella de los signos y en todo surge de pronto, como lo he afirmado, una significación, aunque no se quiera comunicarla.
Esas instituciones también pueden desempeñar una función importante en la tarea de señalar esas cuestiones a la atención de los órganos pertinentes de las Naciones Unidas, sobre la base de sus experiencias nacionales, regionales o internacionales.
Su primer objeto (el de la asamblea) debe ser poner límites a la obediencia del pueblo (se entiende o debe entenderse garantir a los pueblos contra los avances del poder), estableciendo la garantía de sus derechos y fijando el sistema que debe regir a las Provincias Unidas cuya indefinición no puede absolutamente justificarse.” Y más adelante: “Provincias del Río de la Plata, abramos ya la época de nuestra libertad civil y demos a nuestras esperanzas la realidad que merecen.” Esto es lo que por ahora nos interesa señalar del manifiesto del 16 de octubre.
Pero el antecedente que acabo de señalar debe ser completado con la lectura de otro que en esta sala y en el presente momento, se reviste de interés especial.