saudade

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saudade

(Voz gallego-portuguesa.)
s. f. Nostalgia, sentimiento de tristeza o añoranza siento saudade al estar lejos de casa. morriña

saudade

  (voz portuguesa)
f. Sentimiento especial, producto de una mezcla de nostalgia, añoranza y melancolía.
Ejemplos ?
En la segunda, la escritora dio lugar a una poética de gran profundidad, que emplea el símbolo como método para expresar lo inefable y que revela la plurisignificación propia de la más elevada poesía; junto con las obras Aires da miña terra (Curros Enríquez), Saudades Gallegas (Valentín Lamas Carvajal) y Maxina ou a filla espúrea (Marcial Valladares Núñez) completa el conjunto de obras publicadas en la década de 1880 que hicieron de estos años una etapa clave en el desarrollo de la literatura gallega, si bien la obra de Rosalía siempre mantuvo una posición predominante con respecto al resto.
Extreme (1989) (1990) III Sides to Every Story (1992) Waiting for the Punchline (1995) Saudades de Rock (2008) New Album TBA (2016)
Entre las canciones que compuso se destacan los tangos "Ausencia", con letra de Mario Gomila y "Nuestra casita", con letra de Francisco Mitjana Corney; "Muñeca de mi corazón" y "Saudades", con el mismo autor; "Dulce prenda", con letra de Enrique Maroni; la ranchera "Príncipe de Gales", con letra de Luis Franco; y "Viejo tiempo".
Escribió un único y excelente libro de lírica, Penumbra (1881), que, aun dentro de la corriente de Gaspar Núñez de Arce, destaca por su personalidad y elocuencia. El libro, muy pesimista, posee tres partes de distinto carácter y signo: "Sombras", "Albores" y "Saudades".
No fim no ano de 2007, Ivan Lins lançou o CD e DVD Saudades de casa, com diversas colaborações, gravado em estúdio no Rio de Janeiro.
En el 2007, se reúne de nuevo con Extreme. El nuevo álbum de la banda Saudades de Rock fue lanzado el 12 de agosto de 2008. Nacido como Gary Francisco Caine Cherone, creció en Malden, Massachusetts, es el tercero de cinco hermanos.
Pero pasaban años, los chicos crecían, el último parto ya estaba lejos, la edad traía ciertas carnes, equilibrio fisiológico que era salud, sangre buena y abundante; y la primavera de las entrañas retozaba, saliendo a la superficie en reminiscencias de vaga coquetería, en saudades de antiguas ilusiones, de inocentes devaneos y del amor serio, triunfador, pero también muerto de su marido.
Cerraba los ojos, arrugándolos, temblorosos, y las moscas acudían entonces a los lacrimales, como a sonsacarle las lágrimas de sus saudades de bruto melancólico, resignado.
A diario solía poner un gesto triste. -¿Tienes saudades de tu país? -le pregunté, mientras él, solícito, como de costumbre (Carbón se perecía por servir de algo), me presentaba mi abanico, olvidado sobre un banco de piedra.
-No, señora, saudades no; Francisco está muy contento aquí; la tierra, preciosa, si no hiciese tanto frío... Es de advertir que al pronunciar Carbón estas palabras mediaba una tarde de las últimas de agosto, y el sol parecía infiltrarse por cada poro de nuestra piel, traspasar el follaje de los árboles, impregnar el vibrante suelo y envolvernos en una atmósfera de oro derretido.
cuando sólo se erija el pensamiento de que somos del todo un elemento y el esfuerzo conjunto, marcha unida. QUÉ ¿Qué es esto que diluye mis caudales y me impregna de lumínicas saudades?
Y también le emocionaba la plaza, con sus soportales y sus acacias de bola, y más allá, el jardín, donde era un esparcimiento arrancar plantas y robar flores, y las calles y callejas tortuosas, los esconces sombríos de las plazoletas, hasta las innobles estercoleras, secularmente deshonradoras de la tapia del Mercado, le poblaban el alma de gorjeadores recuerdos, todos dulces, porque, a distancia, contrariedades y regocijos se funden en armonías de saudades...