sartenazo

sartenazo

1. s. m. Golpe dado con una sartén.
2. coloquial Golpe fuerte dado con un objeto cualquiera.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

sartenazo

(saɾte'naθo)
sustantivo masculino
golpe que se da con una sartén Le dio un sartenazo en la cabeza al ladrón.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Ejemplos ?
A todo esto, deja a Roger montando guardia, pero a los pocos segundos es derribado por Jessica quien le propina un sartenazo en la cabeza y lo esconde en el baúl de su coche; durante la charla entre Eddie y Maroon, este último revela que Industrias Cloverleaf quería comprar su estudio, pero solo si Acme aceptaba vender el suyo, sin embargo éste se rehusó, y la razón por la cual Maroon contrató a Valiant era para chantajear a Acme con las fotografía de él y Jessica.
Debido a los "accidentes" de Keitaro durante la serie, todos los personajes que habitan en Hinatasou han golpeado a Keitaro, excepto Shinobu (aunque en el manga "secuestra" a Keitaro temporalmente de un sartenazo cuando este intentaba rescatar a Naru, aunque poco después lo deja marchar), Kitsune (que es muy perezosa para golpear a Keitaro y que a la verdad le importa poco la perversion de Keitaro) y Mutsumi, siendo Naru y Motoko las que más palizas le da.
El tunante andaluz, viendo que la existencia de los trujillanos era asaz monótona, se propuso amenizarla sembrando entre ellos la cizaña; y tal fue el origen de los consabidos carteles, entre los que, si bien muchos serían calumnia de principio a fin, no faltarían otros con pespuntes de verdad. Y sobre todo, como dice el adagio: «el sartenazo, si no duele, tizna».
Pesaba sobre él una acusación de la que aunque resultara absuelto y penados sus acusadores, algo quedaba en la conciencia pública; pues, como dice el refrán, el sartenazo si no duele tizna.
que la Taponera, a la que un divé quiera le salga un cangro en ca poro, se ha portao como quien es, y esta mañana, cuando el Córdoba le arremató de platicar der negocio, como la mu mala jembra estaba friyendo unos calamares y como tiée er genio tan súpito y como no le sentó bien er trato, pos la mu pícara, se fue der seguro y según parece le metió un sartenazo al Córdoba que cuando éste vino a contarme lo que pasaba, ¡entoavía estaba er gachó escupiendo calamares!