sarraceno


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sarraceno, a

1. adj. HISTORIA De un pueblo que habitaba en el norte de Arabia.
2. s. HISTORIA Persona natural de este pueblo.

sarraceno, -na

 
adj.-s. De Arabia.
rel. Mahometano.
Sinónimos

sarraceno

, sarracena
adjetivo y sustantivo
1 (persona) agareno, árabe, ismaelita.
Traducciones

sarraceno

saraceno

sarraceno

Saracen

sarraceno

Σαρακηνοί

sarraceno

Saracen

sarraceno

Saracen

sarraceno

사라센

sarraceno

/a ADJ & SM/FSaracen
Ejemplos ?
Y, al fin, después que la legión bravía con tan segura escolta llegar pudo, pues fue el Silencio y San Miguel su guía, no resistiendo más estarse mudo, alzó la voz ante la hueste impía, de la trompa elevó el sonido agudo. y aquel clamor llegó al cielo sereno y heló la sangre al necio sarraceno.
Debía de haber, pues, el franco exceso mucho turbado a Dios la augusta frente; pues enviaba al sarraceno avieso a dar muerte y castigo a aquella gente; mas entre tanto aterrador suceso, Rodomonte infligía el más patente.
El sarraceno que de aquel censura que ahora importuno con veloz carrera le hurte deleite y dicha así golosa, con faz lo mira impía y desdeñosa.
«La paz contigo sea --hablando acaba--; contigo salve Dios la fama nuestra, y, fuera de razón, jamás permita que tan falsa opinión de mí se emita.» Jamás con sobresalto o gozo tanto vio madre a hijo que sin más noticia se había ya desecho en tierno llanto, viendo sin él volverse la milicia; como con cuanto gozo allí, con cuanto sobresalto su talle, su caricia, su ademán y su angélico semblante vio el sarraceno aparecer delante.
Henrique, lo que mas cuidado dió á esta célebre Heroina fué la conquista del territorio Español que sufria el yugo Sarraceno: decidióse á ella, y conociendo el valor y pericia militar del Condestable, le volvió al teatro de su gloria.
Siguió la senda de la izquierda Orlando que a un valle iba y tomó el rey sarraceno; cerca del monte el otro siguió andando, y no erró al dirigir por allá el freno: se estaba en una fuente solazando la dama y disfrutando el sitio ameno, que, pues a sombra y a frescor convida, no deja, sin beber, hacer partida.
n los muchos asaltos despiadados que en Francia hicieron África y España, fue el número sinfín de los soldados que pasto fue del cuervo y la alimaña; y, aun siendo más los francos castigados, pues perdida llevaban la campaña, más se lamentaba el sarraceno de haber perdido tanto barón bueno.
Al columbrarle el rey, le dijo: -"Ríndete, malvado!"- Y el sarraceno respondió: -"Jamas estuve acostumbrado á rendirme!"- Y en tanto un caballero del séquito del rey le hirió de muerte.
No debe sorprender al lector esta pobreza de noticias; los cronistas de aquellos tiempos miraban con interes preferente los sucesos de la reconquista: fijaban en ellos su atencion, los referian con curiosos pormenores y se ocupaban poco de los aconteci mientos de Galicia libre hacia ya mucho tiempo, del yugo sarraceno.
Y, como no sabían si por una u otra senda sigue la doncella, (porque las dos sin diferencia alguna mostraban el tener reciente huella), fïaron al albur de la fortuna: Reinaldo a ésta, el sarraceno a aquélla.
Argote: Compañero, usted es muy bueno, o me tiene por tonto, o no habla de buena fe, porque al cabo, al cabo... Quevedo: No, compañero, no me crea usted sarraceno.
No tiembla muro así desde el terreno de alto fortín sobre el peñón alpino, cuando el bóreas o el ábrego sin freno arranca de raíz abeto y pino; como tiembla de orgullo el sarraceno, de furia y sanguinosa sed mohíno; y, como el trueno o la saeta surge, ira y venganza a un tiempo en él resurge.