santón

(redireccionado de santones)
También se encuentra en: Sinónimos.

santón

(Derivado de santo.)
1. s. m. Persona muy respetada e influyente en una colectividad determinada si lo criticas serás mal visto, porque es el santón del grupo. pope
2. Persona hipócrita que aparenta santidad. santurrón
3. RELIGIÓN Anacoreta de alguna religión no cristiana, en especial de la mahometana.

santón

(Del lat. santones.)
1. adj. HISTORIA De un antiguo pueblo celta, que habitaba en Santonia, hoy Saintonge, comarca de la Galia occidental.
2. s. HISTORIA Persona natural de este antiguo pueblo.

santón

 
m. rel. El que profesa vida austera y penitente fuera de la religión cristiana, esp. el mahometano que hace esta vida, o el que como eremita guarda un santuario en un lugar solitario.
fig.Hombre hipócrita o que aparenta santidad.

santón

(san'ton)
sustantivo masculino
1. religión anacoreta de una religión no cristiana santón budista
2. persona que aparenta devoción Bajo la apariencia de santón, esconde un cínico.
3. persona influyente de una comunidad o de un ámbito específico el santón de la economía
Traducciones

santón

santone

santón

SM (hum) → big shot, big wheel
Ejemplos ?
de que besaban las partes genitales de sus sacerdotes, como se acostumbra todavía con los santones de África; y de que se manchaban con todas las torpezas de que después se ha acusado a los Templarios.
El entonces cónsul romano acudió al territorio de la Galia Melenuna para socorrer al pueblo heduo, el cual creía que los helvecios, establecidos en lo que hoy es Suiza, sintiéndose amenazados por los germanos, deseaban invadir sus tierras, cuando en realidad sólo la pensaban atravesar en su paso hacia el pago de los Santones, al norte de la Aquitania.
Pese a que la personalidad de Mahoma no convenga, en esencia, con la de un asceta o santo y su doctrina sea, ante todo, un mensaje objetivo de intención organizadora y legislativa, en el seno del Islamismo han proliferado místicos y santones en los momentos históricos más diversos.
Era éste el principio básico del faqr o pobreza practicado por los santones: no aceptes nada de nadie, nada pidas a nadie, nada tengas contigo que no puedas dar a otro.
Finalmente, el documental niega que el monte Sinaí del Éxodo sea en el que está el monasterio cristiano de Santa Catalina, sino que busca otro monte de la península con una explanada que pudiera albergar al pueblo hebreo, pastos para sus animales domésticos, una grada desde la que Moisés se dirigió al pueblo de Israel para comunicarle los Diez Mandamientos, restos de una fuente, tumbas de santones y que pase por la ruta de huida de Egipto.
Empezaron demoliendo siete mausoleos o morabitos de santones musulmanes ancestrales de la zona y luego destruyeron la puerta de madera labrada de la mezquita de Sidi Yahia (del siglo XV, patrimonio mundial de la UNESCO), que según una tradición mística sufí debe permanecer cerrada hasta el fin de los tiempos.
Écija en esta fecha tuvo que ser dotada de un Cadí. Para la elección se escogieron a varios distinguidos “santones” para que sirvieran de mesa electoral.
No así con los clásicos «santones», ante los que reivindicaría su propia verdad, y el hecho de que su contexto vivencial era occidental, no oriental.
La región fue ocupada por varias tribus de pueblos celtas (pictones, santones, lemovices, petrocores, nitiobroges y Bituriges Vivisques) y pueblos proto-bascos (Vasates, boïates, tarusates, tarbelles, cocosates, sotiates, suburates, oscidates, vernani...) La ocupación romana dejó pocas huellas en la región, especialmente en Saintes, la primera capital de la provincia de Aquitania, con el arco de Germánico, las arenas los vestigios de las termas de Saint-Saloine o del acueducto que alimentaba la ciudad con agua.
Maimónides Ibn Arabi La mística ocupó un lugar clave en la producción intelectual andalusí y gozó de gran prestigio en el mundo islámico, en especial el sufismo, cuyo máximo representante fue Ibn Arabi, que escribió una historia sobre los santones andalusíes, fundamental para conocer el ambiente espiritual y la sociedad de la época.
Notable es su capacidad de poner de manifiesto el humor de las situaciones, en una sociedad provinciana en la que se inquietan tenderos y picapleitos, antiguos mendigos y hombres de negocios, una pequeña burguesía codiciosa que vive bulliciosa al lado del mundo viejo y estático de los campesinos y los santones.
Es preciso levantar una bandera de exterminio contra los santones de la literatura, hasta que desaparezcan de la escena esas disertaciones en diálogo, que quieren llamar dramas.