santiaguista

santiaguista

(De la orden militar de Santiago.)
adj./ s. m. y f. MILITAR Que pertenece a esta orden militar.

santiaguista

 
adj.-m. Díc. del individuo de la orden militar de Santiago.
Ejemplos ?
Cultivó también el retrato, alcanzando en algunos casos una altura digna de sus mejores contemporáneos; por ejemplo el del caballero santiaguista don Juan de Alarcón tiene una vivacidad sólo comparable a los mejores de Juan Carreño de Miranda.
En el año 1468 fue nombrado como alcaide de Jumilla, por el segundo marqués de Villena Diego Pacheco, a un hermanastro suyo, el caballero santiaguista llamado Rodrigo López Pacheco quien años después durante la Guerra de Sucesión Castellana (1475-1479), sería suplantado el 15 de marzo de 1475, bajo mandato de los Reyes Católicos, por el capitán de las fuerzas aragonesas que tomaran la fortaleza, el caballero Andrés Mateo de Guardiola y Aragón quien también sería nombrado como capitán de las fronteras de Jumilla y del Marquesado de Villena, que quedaría sujeto bajo las órdenes del Adelantado mayor de Murcia pero sin dejar de reconocerle la propiedad de la villa a los Pacheco.
Algunos estudios apuntan a que podría derivarse del nombre de un caballero santiaguista que, tras la reconquista llevara a cabo la repoblación.
Sin embargo, el señorío santiaguista de Cehegín ya se había inaugurado años atrás, cuando en 1335 la Orden compró el señorío de Canara a su propietario Hurtado Ruiz de Gamarra.
La frontera entre la Corona de Castilla y el reino de Granada estuvo formada por un complicado sistema defensivo-ofensivo, establecido por el Pacto de Jaén y caracterizado por la construcción de fortificaciones paralelas al límite natural de los Sistemas Béticos, salvo la excepción de las Sierras de Cazorla y Segura, donde estuvieron localizados el Adelantamiento de Cazorla y la Encomienda de Segura de la santiaguista, respectivamente, que conformaban la avanzadilla de los territorios de la Corona de Castilla.
Junto a algunos lienzos de devoción particular, incluyendo un par de cabezas cortadas de los santos Juan Evangelista y Atanasio, y un óleo de Santiago en batalla que, con la Caída de Saulo, iba destinado al despacho de don Juan, recordando su condición de caballero santiaguista, la parte mayor del encargo comprendía un grupo de cuadros que, según las anotaciones e inventarios estudiados por Muñoz Clares, formaban parte de una serie concebida con fines didácticos y moralizadores.
La primera de estas anotaciones de las que se tiene noticia, tiene lugar el 8 de julio de 1212, dentro de la documentación del monasterio santiaguista femenino de Santa Eufemia de Cozuelos, donde aparecen los yernos de don Gil de Villamorco, como vendedores de unas tierras sitas en Fuente Juan Vellídez a Díaz Roiz, comendador de Campos (antiguo nombre con el que se conocía al valle de la Valdavia) y de Villasila (y por ende de Villamelendro) para la Orden de Santiago.
El pan de infurción se reducía solo a trigo en Vega de Doña Olimpa, donde se entregaban una gallina y dieciséis dineros por solar poblado; y se reducía también al pago de solo cebada por algunos de sus vasallos en Ferreruela, lugar santiaguista en que, todos por igual, remuneraban la gallina por solar poblado al año.
El número de vecinos era de 44 y 97 el total de rentas. A finales de los señoríos, Carretraviesa era un enclave santiaguista situado al sur de Quintanilla.
Una vez fundado la madre Teresa pudo abandonar Beas el 18 de mayo, dejando como priora a Ana de Jesús. De aquella fundación de Santa Teresa, la primera en territorio santiaguista, quedan pocos restos.
De construcción santiaguista y distinguiendo la silueta de la población desde prácticamente la reconquista, debe señalarse el Castillo que ha llegado a nuestros días en un excelente estado de conservación.
Pese a ser un territorio santiaguista la orden no intervino en la regulación de la vida del Valle, limitándose simplemente a percibir las rentas que esta encomienda le suministraba, dejando la administración en manos de arrendadores, entre ellos los Llamas, que a cambio de recibir buena parte de los ingresos generados en el territorio, aportaban a la orden una cantidad pequeña, pero que a fin de cuentas no le suponía esfuerzo generar.