santamente

santamente

1. adv. Con santidad.
2. De forma sencilla.
3. De manera correcta has hecho santamente en no ir.
Traducciones

santamente

saintement

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Ejemplos ?
Por el contrario, el estado de guerra es cabalmente el que se ha tenido presente al ajustarlo, y durante el cual sus estipulaciones se han de observar tan santamente, como las obligaciones más reconocidas de la ley natural o de gentes.
¡Sólo en los seis arciprestazgos reconquistados de Toledo, señor Aguirre, de los dieciseis que tiene mi Diócesis, han sucumbido doscientos y un sacerdotes, de los quinientos y pico que ejercían santamente su ministerio!
«El os dará testimonio de mí, y vosotros también daréis testimonio»(43). Además, ordenó aceptar religiosamente y observar santamente la doctrina de los apóstoles como la suya propia.
El Dios verdadero no hizo caso de aquellos que no le adoraban; pero los dioses, cuya veneración se quejan estos hombres ingratos que se les prohíbe, ¿por qué no auxiliaron con saludables leyes a sus adoradores para que pudiesen vivir bien y santamente?
Por eso, cuando dice que sólo acertaron a indicar lo que era Dios los que se persuadieron era el alma que gobernaba el mundo, y es de parecer que más casta y santamente se guarda la religión sin estatuas, ¿quién no advierte cuánto se aproximó al conocimiento de la verdad?
Pero ¡oh hombre ingeniosísimo!, por ventura, alucinado con los misterios de esta doctrina, ¿te has olvidado de aquella tu innata prudencia, con que con mucho juicio sentiste que las primeras estatuas que notaste en el pueblo no sólo quitaron el temor a sus ciudadanos, sino acrecentaron y añadieron errores condenables, y que más santamente reverenciaron a los dioses sin estatuas los antiguos romanos?
Por tanto os encarecemos el cumplimiento estricto de vuestros deberes: que en vosotros florezca el espíritu del ahorro; que vuestras familias, santamente constituidas, sean copia de la Sagrada Familia de Nazaret, que la cristiana educación de vuestros hijos sea vuestra constante preocupación; que vuestra honradez y responsabilidad en el trabajo, es decir, vuestra conciencia profesional sean la mejor garantía que podáis ofrecer al reclamar vuestros derechos.
La razón natural, que manda a cada hombre dar culto a Dios piadosa y santamente, porque de El dependemos, y porque, habiendo salido de El, a El hemos de volver, impone la misma obligación a la sociedad civil.
Debemos, por ello, dar gracias infinitas a Dios por la bondad con la cual nos libra de este temor, cuando quita su autoridad a tales personas, confiando el cuidado de ocuparse de cuestiones tan importantes a la inmensa sabiduría y bondad de Padres Prudentísimos, y a la suprema autoridad de quienes, guiados por el Espíritu Santo, no pueden sino decidir acerca de esas cosas santamente, no permitiendo, de ese modo, que la liviandad que hemos condenado sea objeto de estima.
Por tanto, cuando con invencible propósito persevera en no rendirse, tampoco se pierde la castidad del mismo cuerpo, porque está constante la voluntad en usar bien y santamente de él, y cuanto consiste en él, también la facultad.
El moverse ahora de modo que los que viven honesta, justa y santamente las gobiernan a veces con facilidad, y otras con dificultad las repriman y refrenen, no es, sin duda, salud propia de la naturaleza, sino enfermedad que procede de la culpa.
Pues sin reparo alguno llamamos hoy bienaventurados a los que viven justa y santamente con esperanza de la futura inmortalidad, sin culpa que les estrague la conciencia, consiguiendo fácilmente la divina misericordia para los pecados de la presente flaqueza humana, los cuales, aunque están ciertos del premio de su perseverancia, con todo, se hallan inciertos de ella; porque ¿qué hombre habrá que sepa que ha de perseverar hasta el fin en el ejercicio y aprovechamiento de la justicia, si no es que con alguna revelación se lo certifique el que no a todos da parte de este sublime arcano por justos y secretos juicios, aunque a ninguno engañe?