san Millán

Millán, san

 
(m. 574) Eremita y clérigo español. Murió en La Rioja, en el lugar que se llamó San Millán de la Cogolla.
Ejemplos ?
Poblet, junto con Guadalupe, El Escorial, San Millán de Yuso y San Millán de Suso son los monasterios en España que gozan de este título.
La cordillera Cantábrica ciñe a la provincia por el norte y nordeste que incluye los páramos antes citados, mientras que la cordillera Ibérica lo hace por el este y sureste. En esta última cordillera el pico San Millán (2.130 msnm) es el pico más alto de la provincia.
Las Sacramentales con valor histórico-artístico son: La Sacramental de San Lorenzo y San José; la Sacramental de Santa María;la Sacramental de San Miguel, Santa Cruz, Santos Justo y Pastor y San Millán; y la Sacramental de San Isidro, San Pedro, San Andrés y Ánimas Benditas.
El estatuto de autonomía de Castilla y León los menciona en su preámbulo como uno de los primeros testimonios escritos en lengua castellana. Por ello, Valpuesta, al igual que San Millán de la Cogolla, se atribuye el título de "Cuna del Castellano".
De pronto sonaron golpes a la puerta de la casa y los jugadores dieron reposo a los dados, mirándose los unos a los otros con aire de sorpresa. -¡Por San Millán el de la cogulla!
Almagro disimuló mañosamente, inspiró confianza a Alvarado, y supo atraerlo a un convite que daba en el Cuzco Pedro de San Millán.
Sus cadáveres fueron descuartizados al día siguiente. Pedro de San Millán, Martín Carrillo y Juan Tello fueron hechos prisioneros, y Vaca de Castro los mandó degollar en el acto.
LLANADA ALAVESA: Alegría-Dulantzi, Arrazua-Ubarrundia, Asparrena, Barrundia, Elburgo/Burgelu, Iruña Oka/Iruña de Oca, Iruraiz-Gauna, Salvatierra/Agurain, San Millán/Donemiliaga, Vitoria-Gasteiz, Zalduondo, Parzoneria de Entzia.
Pedro de San Millán, caballero santiagués, contaba treinta y ocho años y pertenecía al número de los ciento setenta conquistadores que capturaron a Atahualpa.
Diego de Almagro, siguió la infausta bandera de éste, y cayó en la desgracia de los Pizarro, que le confiscaron su fortuna, dejándole por vía de limosna el desmantelado solar de judíos, y como quien dice: «basta para un gorrión pequeña jaula». San Millán, en sus buenos tiempos, había pecado de rumboso y gastador; era bravo, de gentil apostura y generalmente querido.
De todas maneras, sea ó no apócrifo el diploma que consigna las cuantiosas donaciones del conde Alfonso y la condesa Justa; haya ó no existido la causa prodigiosa que impulsó al magnate cántabro á otorgarlas; téngase ó no por probado que el conde y su mujer fundasen la iglesia de Santa María de Lebeña, es lo cierto, y esto basta para dar interés histórico á la basílica objeto de nuestro informe, que su fundación arranca de los comienzos del siglo X, de aquella grande época, asaz desconocida y calumniada por los críticos superficiales, en que tánto florecieron los estudios eclesiásticos, en que tánto fruto produjeron los insignes monasterios benedictinos de la región septentrional de España desde el Océano al Ebro, desde Celanova á San Millán de Cogolla...
Medina, que fue soldado sobre Flandes por Castilla, y a los usos de la villa de más tiempo acostumbrado, Suplicóla tan rendido, tan cortés la enamoró, que ella amor le prometió como él fuere su marido. «Eso sí, ¡por San Millán!», dijo Pedro con denuedo; y la calle de Toledo tomó en resuelto ademán.