san Bruno

Bruno, san

 
(1030-1101) Religioso alemán fundador de la orden de los cartujos. Autor de Cartas y comentarios a los salmos.
Ejemplos ?
ste vetusto monasterio ha visto, secos de orar y pálidos de ayuno, con el brevario y con el Santo Cristo, a los callados hijos de San Bruno.
Cuando esto sucede en noche de reunión, es segurísimo que al darse la primera vuelta en la cama, a eso de las nueve y media o las diez, es decir, cuando la tertulia está más en punto de caramelo, arma el gran escándalo, comenzando a gritar de improviso desde el fondo de la alcoba, junto a la cual se entretienen tal vez algunas parejas en dulces y sentidos conceptos amorosos. -¡Ayyyrrr... re San Bruno!!... ¡Mamá!!
Al tachárseme de traidor y antipatriota, ¿no se me dirige acaso la misma acusación que los Osorio, los San Bruno, los Marcó del Pont dirigían contra O’Higgins, contra los Carrera, contra todos los chilenos expatriados en Mendoza o en Buenos Aires, que, después de haber luchado en Rancagua, combatían con la pluma a los invasores que más tarde iban a vencer con espada?
Los ojos miraban hacia adentro, como miran los de las esculturas de San Bruno; los labios se estremecían débilmente, cual si la santa rezase; las manos, cruzadas y enclavijadas, confirmaban la hipótesis de perpetua oración.
En Santiago se habla aún con horror tradicional de los malditos talaveras y del capitán San Bruno que mandaba una de las compañías.
Marcó del Pont la hizo reducir a prision el 4 de Enero de 1817 por órden del famoso capitan San Bruno, quien la condujo con buenas precauciones al monasterio de las Agustinas, donde fué detenida miéntras se la procesaba.
Todo el rejiruiento de caballería de los terribles Talaveras, comandado por el feroz San Bruno, estuvo en constante movimiento en su persecución, siendo siempre burlado en sus correrlas por el astuto y valeroso guerrillero.
Cuando entraron a San Bruno, el siniestro jefe de los Talaveras, a Santiago, montado en un burro con las piernas amarradas por debajo de la barriga del animal, los rotos le arrojaban a la cara mitades de sandías...
Cuando el primero de ellos se la llevó, exclamó Juan Cigarrón, aludiendo a los tres días de término que le había señalado el Rey: ::¡Ay señor San Bruno, ::que de los tres ya vino uno!
He aquí cómo motiva el origen de la moda del álbum un autor francés, que escribía como nosotros un artículo de costumbres acerca de él el año II, época en que comenzó a hacer furor esta moda en París: «El origen del álbum es noble, santo, majestuoso. San Bruno había fundado en el corazón de los Alpes la cuna de su orden; dábase allí hospitalidad por espacio de tres días a todo viajero.
El ábside contiene una profusa decoración escultórica donde destacan las estatuas dedicadas a santos fundadores de órdenes religiosas (San Antonio Abad, San Benito de Nursia, Santa Escolástica, San Bruno...
Pœnitentia gloriosa (La penitencia gloriosa): Alejandro VIII (1689-1691) se llamaba Pedro (nombre del "gran arrepentido") y fue elegido el día de san Bruno ("ángel de la penitencia").