samio

samio, a

1. adj. De Samos, isla del archipiélago griego.
2. s. Persona natural de esta isla.

samio, -mia

 
adj.-s. De Samos, isla griega.
Ejemplos ?
Pág. 38-42. Corzo Sánchez, Jorge Ramón (1998) El Drago de Cádiz en un Bronce Samio del Siglo VII A.C. En: Laboratorio de arte. 1998.
En cuanto al primer arquitecto del templo, Heródoto dice que fue un samio llamado Reco aunque Vitrubio indica que el arquitecto fue Teodoro.
Así pues, el faraón construyó una armada, contrató a mercenarios carios y griegos, conquistó Chipre y se alió con Polícrates, al cual dio grandes sumas de dinero para que el samio construyera de igual forma una gran flota (100 navíos de 50 remeros y 10 arqueros cada uno).
Jacques Bergier, en su libro Les livres maudits (1971), dice esto: Apolonio escribió también una biografía sobre Pitágoras, que se cree fue usada por Filóstrato para cualificarle a Apolonio lo que este atribuyó al Samio; aunque de sus escritos auténticos el único que nos queda es la Apología, conservada por Filóstrato.
En cambio Diógenes Laercio escribe: «Según algunos, nada dejó escrito, pues dicen que la Astrología náutica que se le atribuye es de Foco Samio...
Debido a su prolongado cardenalato, tomó parte en los cónclaves de 1689, 1691, 1700, 1721 y 1724, resultando elegido sumo pontífice en éste último. En 1709 fue aclamado miembro de la Academia de la Arcadia con el nombre de Teofilo Samio.
Escudo: Tiene forma de semítico (una de las dos formas de escudos que se realizaron en las guerras a partir de los S. XIV y XV), perteneciente dicha forma a los semitas, de samio, Italia.
Un varón hubo allí, de nacimiento samio...
A veces, solo un nombre bastaba para un augurio feliz como puede juzgarse del ejemplo siguiente: «Precisado Leotíquidas por un samio a emprender la guerra contra los persas, pidió su nombre y sabiendo que se llamaba Hegesístrato (conductor de un ejército), respondió, Acepto el augurio de Hegesistrato.» Pero lo que había de bueno en todo esto era el quedar libre de aceptar o no una palabra o presagio.
la Hélade central y septentrional: Faleco, probablemente Perses, Alejandro. los escritores relacionados con la corte macedonia, como Alceo y Samio.
La itálica tuvo por su autor, y corifeo a Pitágoras Samio, de quien, según es fama, tuvo principio el nombre de Filosofía, porque llamándose antes sabios los que en algún modo parecía que se aventajaban a los otros con el buen ejemplo de su vida, preguntado éste qué facultad era la que profesaba, respondió que era filósofo, esto es, estudioso y aficionado a la sabiduría, pues el manifestarse por sabio parecía acción muy arrogante y altanera El príncipe y jefe de la secta jónica fue Thales Milesio, uno de aquellos siete que llamaron sabios.