Ejemplos ?
Nosotros queremos exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso de corrida, el salto mortal, el cachetazo y el puñetazo.
-¡Y a nadar tras ellas! -chilló el Grifo. -¡Se da un salto mortal en el mar! -gritó la Falsa Tortuga, dando palmadas de entusiasmo.
Parece que, a pesar de la prolija curación, no quedó con el juicio muy en sus cabales; pues en 1819 subiose un día al campanario de la Merced y dio el salto mortal.
Cansedad, que con un solo salto quiere llegar a lo último, con un salto mortal, una pobre cansedad ignorante, que ya no quiere ni querer: ella fue la que creó todos los dioses y todos los trasmundos.
Empezó por hacer la mortecina; Después bailó en la cuerda á la harlequina, Con el salto mortal, y la campana; Luego el despeñadero, La espatarrada, vueltas de carnero, Y al fin el exercicio á la Prusiana.
¡Quien lo vio al segundo día, bailando arrogante en la maroma, haciendo pruebas difíciles de equilibrio y dando el salto mortal sobre filas de bayonetas cruzadas.
Así, pues, sin precaución alguna, se abalanzó para poder ver bien, y entonces, la malvada vieja, aprovechó aquel momento en que guardaba un difícil equilibrio y sólo pensaba en tomar vistas. Diole un empujón que, si no muy vigoroso, era imprevisto, y le hizo dar un salto mortal, cabeza abajo.
Ninguno ha tratado de resolver filosóficamente la posibilidad del salto mortal divino de las regiones eternas y puras del espíritu al fango del mundo material.
Cuándo, cómo y por qué el ser divino, eterno, infinito, lo Perfecto absoluto, probablemente hastiado de sí mismo, se ha decidido al salto mortal desesperado; he ahí lo que ningún idealista, ni teólogo, ni metafísico, ni poeta ha sabido comprender jamás él mismo ni explicar a los profanos.
Tal parece que el Partido Acción Nacional, experto en malabarismos ideológicos a lo largo de su historia, hoy intenta dar el salto mortal, intenta convertir, así sea de palabra, en lo único seguro para el país, la inseguridad.
Yo considero que lo primero que debe tener un militar es honor, que lo primero que debe tener un militar es palabra, y este señor ha demostrado no solo falta de honor y falta de palabra, sino falta, además, de cerebro, porque un movimiento que pudo haberse hecho desde el primer momento con todo el respaldo del pueblo y con el triunfo asegurado de antemano, lo que hizo fue dar un salto mortal en el vacío.
Aceptamos, el día 31 de diciembre tenía que llevarse a cabo el movimiento, pero el general no cumplió su palabra; antes de empezar nos traicionó, traiciona lo acordado con nosotros, se subleva en Columbia, da un golpe de Estado, se erige jefe del ejército y nombra a un presidente títere. Pero como dijimos nosotros: aquella mañana había dado un salto mortal en el vacío.